Más de tres millones de personas mueren al año por situaciones relacionadas con el consumo nocivo del alcohol, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS); además se considera como desencadenante de más de 200 enfermedades y trastornos.
El consumo abusivo de bebidas alcohólicas es causante del 13,5% de las muertes y discapacidades entre las personas entre 20 y 39 años, y aunque los números son alarmantes siempre, hay salidas para superar la adicción.
La juventud se está viendo muy afectada
El alcoholismo está catalogado como una enfermedad, sin embargo, por encima del daño que ocasiona en la salud, cabe destacar que es detonante de pérdidas de relaciones personales, sociales y económicas muy graves. No obstante, así como existe el problema, también hay remedios para dejar de tomar alcohol y retomar las riendas de la vida. Aunque parezca difícil, sí es posible.
Muchos jóvenes caen en este problema buscando maneras de entretenimiento “sanas y legales”; mientras que otros beben para encajar socialmente y, sin darse cuenta, se vuelven adictos y el control de sus vidas se va de las manos.
Los jóvenes que caen en el vicio del alcohol pueden ver frenadas sus posibilidades de desarrollo, encuentran dificultades con los estudios o tienen problemas para mantener los puestos de trabajo. Algunos pierden las inhibiciones en estado de ebriedad o se vuelven violentos, de manera que la situación genera que los amigos o seres queridos se alejen.
Plantearse el Reto Cero
Para superar el alcoholismo, lo primero es darse cuenta de que se tiene un problema, y lo segundo es querer liberarse. Una vía que ha resultado efectiva para cambiar la relación de dependencia con el alcohol es el programa denominado Reto Cero, que se plantea lograr en 35 días el hecho de aprender a tener un consumo controlado o eliminar por completo la ingesta alcohólica.
El Reto Cero está concebido como un tratamiento en el que se involucran profesionales de varias áreas, que brindan el apoyo para cumplir el plan. Incluye psicólogos, médicos, nutricionistas, entre otros.
Los especialistas intervienen para definir la metodología que se requiera para determinar los factores que crearon la dependencia, la dieta o tratamiento para recuperar el daño en el organismo. Incluso se puede requerir el apoyo de un preparador físico que sirva de motor para recuperar la autoestima y mejorar el estado físico.
Beneficios al alcanzar el objetivo
El método no implica no beber jamás, la idea es aprender a controlar la bebida, no que esta sea la que determine la vida de una persona. El objetivo del Reto Cero es lograr un cambio físico y mental.
Entre los beneficios para la salud y la apariencia que se logran al dejar de beber se pueden destacar: contribuye a disminuir hasta un 30% el hígado graso, además de índices de colesterol y glucosa; ayuda a bajar de peso; el cuerpo se puede ver mejor en apariencia, sobre todo la cara. Mejora significativamente la apariencia de la piel, que al liberar toxinas se ve menos seca y más flexible.
En la parte emocional, los aportes son muy relevantes, ya que el 80% de las personas que han estado en el programa afirman que mejoraron su calidad de sueño y el 75% indica que se redujo la ansiedad que sufrían.
Otro aporte importante es que, al dejar el vicio de beber, se ahorra el dinero que se destinaba al licor. Al no estar todo el tiempo ebrio o con resaca, quienes cumplen el Reto Cero se convierten en personas más productivas, motivadas y llenas de energía. Con el paso de los días, recuperan amigos, relaciones y desarrollan proyectos productivos, debido a que tienen pleno control de sus vidas, esa es la meta.






