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Baja visión: uno de los problemas oculares más comunes

chica con gafas

Cada año, millones de personas presentan dificultades relacionadas con la vista. La baja visión es uno de los problemas que más pueden afectar a las personas, no obstante, con un diagnóstico adecuado y con ayudas visuales, se puede solucionar.

Un gran porcentaje de la población mundial presenta problemas relacionados con la vista. A pesar de que muchas de estas afecciones no representan una mayor complicación para la persona, existen algunos síntomas y problemas que pueden causar una grave pérdida de la visión, de forma temporal o permanente.

La baja visión o hipovisión, es una complicación visual la cual reside en la falta parcial de la vista, que no puede ser corregida con un tratamiento convencional. Por suerte, en la actualidad, existen ayudas visuales que pueden ayudar con la rehabilitación de los pacientes. 

Enfermedades oculares que pueden provocar baja visión 

Algunos estudios han determinado que la baja visión puede producirse a través de otras enfermedades. De igual forma, hoy en día han surgido varios tratamientos y ayudas visuales para reducir la privación parcial de la vista.

A continuación se mencionan algunas enfermedades que pueden provocar la baja visión en las personas.

Aniridia

La aniridia es una dificultad parcial o total de la vista, la cual es ocasionada por un defecto genético, una cirugía complicada o un traumatismo. La enfermedad reside en la ausencia del iris o la falta de desarrollo de varias estructuras del ojo.

Las personas que padecen aniridia tienen una intolerancia anormal a la luz y una agudeza visual. Esto se debe a que la falta del iris imposibilita la capacidad de controlar la entrada de luz en la retina. Ahora, esta enfermedad congénita es causante de otras alteraciones oculares, tales como baja visión, glaucoma, nistagmo u otras. 

Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad visual degenerativa del nervio óptico. Uno de los causantes de esta afección es la presión intraocular, la cual puede ser evitada si la persona se hace revisiones oftalmológicas periódicas.

Lamentablemente, la mayoría de los pacientes son diagnosticados con glaucoma cuando su pérdida visual se encuentra avanzada. Por esta razón, es recomendable consultar al oculista periódicamente, de forma que se pueda prevenir una dificultad visual irreversible.

Degeneración Macular Asociada a la Edad 

La Degeneración Macular Asociada a la Edad, mejor conocida como DMAE, es una de las causas de pérdida de visión más comunes en el mundo. Consiste en una dificultad visual degenerativa presente en pacientes adultos. De acuerdo con varios estudios, las personas mayores de cincuenta años que sufren esta enfermedad, presentan limitaciones al leer o al distinguir rostros. 

Esta enfermedad suele empezar en un ojo, por lo que muchas personas no suelen detectar a tiempo este tipo de problema visual. Actualmente, se han diagnosticado varios subtipos de DMAE, de los cuales hay dos grandes formas principales: la húmeda y la seca.

Importancia de las ayudas visuales para pacientes con baja visión

Los problemas de visión impiden que las personas realicen sus actividades rutinarias. En el caso de la baja visión, los pacientes deben acudir a un especialista que pueda tratar correctamente la afección, de esta forma se podrán ver resultados positivos de forma gradual.

Para ello, el paciente debe acudir a un centro óptico especializado en baja visión. Estos centros de salud brindan soluciones a los pacientes con discapacidad visual, a través de ayudas visuales.

Actualmente, los mejores centros ópticos disponen de una amplia gama de ayudas visuales, ópticas y no ópticas, para aquellos pacientes con baja visión. Es importante ser asesorado por un especialista cualificado, con el fin de recibir la mejor rehabilitación según el caso del paciente. 

Entre los tratamientos con ayudas visuales ópticas y no ópticas del mercado, se encuentran los siguientes que destacamos a continuación.

Ayudas visuales ópticas más habituales

  • Filtros selectivos para proteger y dar contraste en la visión diurna y nocturna.
  • Telescopios para mejorar la visión lejana. Este instrumento sirve para ver la televisión u otra pantalla estática.
  • Ayudas visuales electrónicas, como las telelupas. Este instrumento ofrece el máximo aumento posible e incluye diferentes tipos de pantallas.
  • Microscopios, telemicroscopios y lupas, con y sin iluminación, para lecturas y escrituras.
  • Sistemas biópticos para visualizar de lejos.

Ayudas visuales no ópticas más habituales

  • Atriles que mejoran la posición de lectura.
  • Flexos de luz fría.
  • Dispositivos móviles con macrotipos.
  • Teclados para ordenadores.
  • Relojes parlantes o dispositivos con funciones similares.

Gracias a los avances de la tecnología, hoy en día es posible diagnosticar y atender a tiempo la baja visión. Los pacientes que sufren esta discapacidad visual, pueden ser tratados con ayudas visuales en un centro óptico especializado.