Actualmente, el término blockchain está en auge, aunque su significado es poco conocido o difícil de entender. Generalmente, su definición se vincula con el uso de los criptoactivos. No obstante, las cadenas de bloques, aparte de ser usadas para realizar transacciones con bitcoins, litecoin, dogecoin o ethereum, solo por nombrar algunas criptomonedas, también son aplicables en otras áreas.
De hecho, pueden ser utilizadas por el derecho en general o particular, en el ámbito de la propiedad intelectual (PI), incluso para patentar una idea.
¿Cómo funciona la blockchain?
Para tener una mejor noción, es necesario saber que el blockchain es una herramienta que hace las veces de un libro mayor en el que se registran y se hace seguimiento a transacciones, las cuales no pueden ser cambiadas ni siquiera por las partes involucradas.
Lo que hace más interesante su concepto y funcionamiento es que su información pasa por un proceso de validación en una red peer-to-peer (P2P). En otras palabras, es un sistema por el que toda transacción (llamada “bloque”) hecha por un usuario es verificada y validada, a través de una comparación en masa del registro que cada uno de los usuarios posee.
Al contar con múltiples y diversas entidades que validen y den veracidad a la información, convierten a la cadena de bloques en un sistema no centralizado y en el que se puede confiar. Esto hace que la blockchain sea difícil e incluso podría decirse casi imposible de hackear.
La blockchain genera una cadena de información que contiene marcas de tiempo no modificables. De esta manera, la cadena de bloques, así como la tecnología que lleva la contabilidad distribuida, proporcionan resguardo a la propiedad intelectual de una forma eficaz.
Algunas formas de hacerlo son:
- Organizando de manera óptima la gestión de los registros de los derechos de PI, además de conservar un registro digital de la información.
- Realizando búsquedas y guardando evidencia requerida ante un juzgado.
- Proveyendo evidencia de uso legítimo.
- Con la gestión de derechos digitales.
- Con las licencias o redes de distribución únicas mediante contratos inteligentes.
- Descubriendo falsificaciones, y más.
Otros usos de las cadenas de bloques es en casos de derechos de autor que no requieren registro, esto debido a que proporciona cadenas de información que contienen marcas de tiempo más la fecha de elaboración y/o publicación de cualquier obra, la cual es almacenada de forma permanente en el sistema. Aunque esto termina siendo satisfactorio, para que se puedan realizar marcas de tiempo no modificables se requiere registrar en cada una de las obras en la misma blockchain, tanto la voluntad como la capacidad de los autores.
En decir, los autores tendrán el deber de guardar sus obras en el sistema, lo que va en contra del principio de que los derechos de autor no requieran ser parte de un registro.
Como toda innovación, la blockchain presenta ciertos retos. Tendrá que lidiar con ciertos inconvenientes relacionados con la seguridad y la privacidad de la información, empresas que adquieren patentes (trolling de patentes) y la adaptación a la normativa legal vigente en cada jurisdicción, solo por mencionar algunos.
Ventajas que ofrece el uso de Blockchain
- Accesibilidad: sin importar en qué lugar del mundo se encuentren los actores en el proceso, la blockchain permite realizar registros a distancia.
- Seguridad: la finalidad de la blockchain que todo sea secreto, tanto la información del que está desarrollando y le corresponde añadir un código cifrado (#Hash) que se asociará a una plataforma pública de la cadena de bloques. Mediante dicha asociación se genera un certificado que permite culminar la consolidación del registro que contiene la evidencia. Esto lo hace transformando un archivo digital en un certificado y así verificar a qué autor pertenece dicho desarrollo.
- Trazabilidad: determina cómo se aplica la tecnología a actores en particular y precisa sus avances.
- Versatilidad: esto hace referencia a que es posible incorporar a distintos formatos (videos, imágenes, audios, etc).
Se puede concluir que las áreas muy competitivas están evolucionando según lo que se requiera en cuanto a la PI o generación de ideas. La rapidez con la que avanzan las tecnologías no se corresponde con la velocidad de la oferta convencional de PI, por lo que cada uno de los actores debe desarrollar tecnología más compleja.






