Se trata de una técnica que se lleva utilizando desde hace bastante tiempo, si bien, con el avance de las nuevas tecnologías, poco a poco se han ido lanzando nuevas máquinas que facilitan este proceso, haciendo que los resultados sean mucho más óptimos.
Cuando se habla de cromatografía de gases se está haciendo referencia a una técnica que permite separar los distintos componentes que puede llegar a tener una muestra, siempre que esta tenga compuestos volátiles. Hay que decir que, para llevarla a cabo de manera adecuada, es imprescindible contar con un cromatógrafo de gases, que es la máquina a través de la cual se realiza la mencionada técnica.
El proceso se lleva a cabo con un gas inerte, el cual tiene la función de arrastrar los componentes de la muestra, moviéndolos sobre una columna cromatográfica que es el espacio donde se separan.
Más detalles sobre el proceso
Tal y como se ha mencionado, la cromatografía de gases se lleva a cabo vaporizando una muestra, la cual se va transportando a través de una columna que cuenta con gas inerte, siendo lo más habitual utilizar nitrógeno o dióxido de carbono.
La separación aquí es mucho más sencilla porque los compuestos se adhieren a las paredes de la columna y cuando esta empieza a subir de temperatura, se van liberando.
La cromatografía de gases dentro de la columna se realiza gracias al uso de dos tipos de detectores. El primero de ellos es el de la captura electrónica, mientras que el segundo se denomina de ionización de llama.
Sin duda alguna, dentro del sector del gas, es una de las técnicas más utilizadas, ya que permite medir la concentración de gas natural que tienen los componentes de la muestra.
Principales ventajas de la cromatografía de gases
Esta técnica, al igual que ocurre con otros análisis científicos, suele conllevar diversas ventajas. En este sentido, una de las principales que hay que destacar es que, a diferencia de la cromatografía líquida, la que se hace por gas suele contar con detectores más universales, a lo que se añade que los métodos utilizados para llevar a cabo la técnica son menos complejos y mucho más rápidos.
También hay que decir que otra de sus ventajas es que la máquina que se usa para realizar la cromatografía es más sencilla y económica.
¿Tiene inconvenientes?
Claro está, todo análisis científico también puede contar con algunas desventajas. En el caso de la cromatografía de gases, la técnica puede tener algunas limitaciones cuando se trabaja sobre compuestos poco volátiles o que sean más sensibles al aumento de temperatura.
De igual modo, también los compuestos que tienen forma iónica pueden causar algunos problemas si se utiliza esta técnica.
¿Dónde se utiliza la cromatografía de gases?
La cromatografía de gases es una técnica versátil y que se puede utilizar en diferentes sectores, entre otros es frecuente en el terreno medioambiental, puesto que es una técnica que permite, en este sentido, realizar un análisis muy completo de la contaminación que puede haber en un lugar, especialmente, cuando se estudian los gases de efecto invernadero.
También es habitual hacer uso de la cromatografía de gases en los sectores de perfumería y alimentación. En el primero de ellos, es una técnica muy efectiva para determinar todos los componentes que pueden tener los perfumes y de esta manera saber, por ejemplo, si se trata de imitaciones o no.
En el caso de la alimentación, lo más normal es que se use la cromatografía de gases para analizar ciertos alimentos como el aceite o el vino.
Además de lo mencionado, esta técnica se utiliza de manera frecuente en otros sectores tales como el de la química industrial, biociencia y todo lo relacionado con los derivados del petróleo. En este sentido, se puede ver claramente la calidad que puede llegar a tener un producto concreto y certificarla de manera oficial.






