Concretamente, este certificado de convivencia lo expide el Ayto. de Sta. Cruz de Tenerife, con el propósito de mejorar la conectividad de los ciudadanos con la sede electrónica, facilitando el acceso a datos, expedientes y resoluciones. Por ello, durante la pandemia, se convirtió en una garantía para tramitar expedientes por parte del Ayuntamiento tinerfeño, y es por ello que se insta a la ciudadanía a obtenerlo.
La aplicación de los avances tecnológicos en los trámites administrativos han llegado para quedarse, muy especialmente, después de la pandemia del Coronavirus, donde se han detectado, con más ahínco, estas necesidades. Es por ello, que este certificado de convivencia está creado con el objetivo de que toda persona que se halle empadronada y necesite acreditar diversas situaciones a través de un certificado oficial para solicitar alguna ayuda, subvención o tramitar bonificaciones, pueda hacerlo sin el más mínimo esfuerzo.
Son todas estas, las razones que hacen pensar que el certificado de convivencia Santa Cruz de Tenerife se puede tramitar de forma tanto presencial, como telemática, para lo que siempre está abierto el plazo de presentación.
Una de las grandes ventajas reside en que las certificaciones expedidas a través de estos datos tienen un carácter total de documento público, por tanto, darán fe, a todos los efectos, ante cualquier acto administrativo para el que se necesite.
Utilidad del certificado de convivencia
Gracias a este certificado es posible validar un conjunto de trámites, debido a que el documento que expide el Ayuntamiento de Tenerife tiene validez legal como documento oficial.
Por otro lado, debido a su presentación telemática, se agiliza el proceso y es posible no tener que desplazarse inútilmente y, por supuesto, supondrá un ahorro de tiempo para los usuarios. Además, ante cualquier duda o contratiempo, será posible acudir al Servicio de Atención a la Ciudadanía, Estadística y Demarcación Territorial, que es la entidad encargada de tramitar el certificado de convivencia.
Además, respecto a las formas de presentar el trámite, ya se ha expuesto que hay dos vías puestas a disposición de la ciudadanía: por un lado, hacerlo presencialmente en las oficinas del municipio habilitadas para tal fin, o bien, tramitar por internet desde un ordenador. Aunque de las dos formas resultan un trámite sencillo, el telemático, además, es más cómodo y rápido.
Como cualquier trámite administrativo, engloba la presentación de presentar una serie de documentación y datos personales, con el fin de validar la identidad del usuario. En este caso, para acceder al certificado de convivencia será preceptivo presentar el Documento Nacional de Identidad (DNI), el Número de Identificación de Extranjeros (NIE) o el pasaporte de cada uno de los miembros, que sean mayores de edad, y que consten como convivientes en el mismo domicilio. No obstante, si lo que se busca es un certificado individual, ha de conocer el solicitante que en la petición se debe incluir una autorización en la que todos los individuos adultos censados en la misma vivienda, den su consentimiento, a través de su firma.
Llegados a este punto, hay que destacar que este documento que expide el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife posee una gran petición por parte de los usuarios. En este caso, se han habilitado las redes sociales oficiales de esta entidad pública con el objetivo de trasladar información pertinente y concreta sobre el proceso de solicitud del certificado de convivencia. Cabe señalar, concretamente, que el Consistorio tinerfeño posee perfiles oficiales en las siguientes redes sociales: Twitter, YouTube, Facebook o Instagram. Por su parte, el propio consistorio posee una cuenta asociada a una app que ayuda a la participación en la gestión de servicios públicos.
Gracias a estas certificaciones, ahora se puede lograr un mejor acceso, un servicio más personal y, sobre todo, se pueden utilizar todas las herramientas digitales al alcance, para que el conjunto de vecinos y vecinas de Santa Cruz de Tenerife tengan este buen servicio público enfocado en la adaptación digital del sistema de comunicación entre ciudadanos y administración. Por tanto, cuanto mejor sea el grado de satisfacción de la ciudadanía, mejor entenderán el empleo de las tasas e impuestos que abonan como contribuyentes.






