Cuando se tiene un local de hostelería, es necesario estar preparado para la actividad que allí se va a desarrollar. Esto no solo atañe a la inversión en toda la maquinaria que se necesita en la cocina, la cual es clave para estar a la altura de las expectativas de los clientes actuales, sino que también envuelve a aquellos aparatos que colocamos de cara al público con el ánimo de despertar su interés y, por supuesto, su apetito. En este aspecto, destacan las neveras expositoras, las cuales deben reunir una serie de cualidades para garantizar que todo funciona bajo el rendimiento esperado.
Qué es una nevera expositora y para qué sirve
Una nevera es, en todos los casos, un dispositivo destinado a la refrigeración de todo cuanto se almacena en su interior. Bien, pues cuando se habla de una nevera expositora, se está haciendo referencia a aquellas que se colocan de cara al público con el objetivo de presentar ciertos productos a quienes discurren por el local. Son elementos muy comunes en tiendas de alimentación, bares y restaurantes, sobre todo en lo que al almacenaje de bebidas frías se refiere. No obstante, cabe ir un paso más allá y analizar qué características definen a este electrodoméstico tan popular.
Las neveras expositoras han de respetar la temperatura adecuada según el tipo de artículo que guarden, algo en lo que profundizaremos más adelante. En cuanto al aparato en sí, es importante que sea resistente al paso del tiempo y, puesto que se utiliza continuamente, que aguante bien el mal uso que le puedan dar los clientes. Del mismo modo, fíjate en el consumo eléctrico, ya que de lo contrario, la factura de la luz podría llegar a resultar impagable a final de mes, más todavía en los tiempos de crisis energética a los que nos enfrentamos.
Por otro lado, cabe destacar que se pueden comprar neveras expositoras personalizadas en cuanto al tamaño. Esto permite aprovechar al máximo cada uno de los espacios del local, haciendo que ofrezcan una agradable sensación de amplitud. Siguiendo en esto de las dimensiones, cuando estés evaluando cuál comprar, no sumes los litros de las botellas que puedas guardar, puesto que no estarías calculando bien su capacidad real, es decir, una nevera de hasta 100 L tendrá capacidad para unos pocos dulces, siendo las de más de 400 L, las más adecuadas para un local de estas características.
Aspectos que debes tener en cuenta al usarla
Además del tamaño, la durabilidad y la eficiencia energética, hay una serie de cuestiones que debes tener en cuenta a la hora de comprar un expositor frigorífico. Una de ellas es la estética del aparato, y nuestro consejo es que abogues siempre por aquellas que tienen una puerta transparente. Recuerda que se trata de una forma de llamar la atención de los clientes y generar en ellos la necesidad de llevarse algo a la boca. No tiene sentido que sea opaca, puesto que no se podría ver su interior. Si además de esto, tiene un sistema antivaho, pues mucho mejor, ya que evitarás que se empañe continuamente.
Asimismo, tal y como se ha anticipado previamente, toca prestar especial interés a la temperatura de la nevera. En general, las carnes, los pescados, mariscos o embutidos crudos, deberían estar entre 0 °C y 3 °C; mientras que, si estos artículos están precocinados, entonces se deberá poner entre 4 °C y 6 °C. Si lo que almacenamos en su interior son frutas y verduras frescas, la temperatura óptima estará entre los 8 °C y los 10 °C. En caso de bebidas, como refrescos, deberás bajar la temperatura de nuevo a los 3 °C.
Por último, te animamos a comprar neveras que tengan algún tipo de cerradura con mando a distancia, esto te permitirá prevenir robos y, por extensión, pérdidas económicas. Es una lástima que esto siga siendo un riesgo real, no obstante, con los modelos más destacados del mercado, podrás poner todo tipo de medidas de prevención en tus expositores frigoríficos.






