¿Víctima o agresor?
Se entiende como violencia de género las agresiones físicas y/o verbales que una persona puede tener hacia otro miembro del núcleo familiar. En este sentido, es un hecho que se puede dar entre parejas, pero también entre padres e hijos, donde en algunos casos los hijos pueden llegar a ser los agresores. Basado en esto, la violencia de género puede ser clasificada en diferentes tipos, por lo que lo más recomendable para superar este problema es acudiendo a un centro especializado en violencia de género, donde un profesional pueda identificar la raíz del problema y establecer el tipo de terapia que más se adapte a las condiciones del grupo familiar.
La estabilidad de las relaciones familiares es fundamental para un estilo de vida sano y para garantizar la salud física y emocional de todas las personas involucradas. Este aspecto es fundamental a todos los niveles, ya sea que haya hijos de por medio o no, porque la integridad de la persona es un derecho que debemos respetar.
Sobre la violencia de género se ha creado un mito generalizado, en el que se piensa que se trata solamente de agresiones que el hombre hace hacia su pareja. Sin embargo, la violencia de género se puede dar en cualquiera de los sentidos, porque se trata del maltrato que hombres, mujeres, hijos y padres sufren por agresiones físicas o verbales de algún otro miembro del núcleo familiar. Por lo que el primer paso para reconocer si necesitamos ayuda, es identificar si somos las víctimas o los agresores en el hogar.
¿Qué hacer ante estas circunstancias?
El principal obstáculo que se presenta ante estas circunstancias es que, en muchas ocasiones, las personas no tienen la capacidad de identificar y aceptar que se encuentran frente a una situación de violencia de género. Si no te sientes a gusto en tu hogar y sientes que estás siendo víctima de algún tipo de maltrato, en la comunidad de Madrid podrás encontrar a un grupo de psicólogos en Chamberà expertos en violencia de género dispuestos a escucharte y a ofrecerte todas las herramientas que necesitas para recuperar tu tranquilidad emocional y tu calidad de vida.
Alguno de los aspectos que te pueden ayudar a reconocer si eres víctima de este tipo de violencia, es si te sientes humillado y descalificado constantemente por tu pareja, padres o hijos, si te encuentras aislada ya que tu pareja no te deja tener contacto con otras personas, si sufres de ataques físicos o psicológicos, como insultos o gritos que afecten a tu autoestima, o cualquier otro tipo de acciones que puedan afectar a tu integridad.
En el caso de los agresores también es importante resaltar que muchas veces no son conscientes de sus acciones y del mal que con ellas causan, por lo que también requieren ayuda para poder mejorar su forma de actuar. Algunas de las características que te identifican como agresor es la dificultad para controlar el comportamiento en los momentos de rabia, la intolerancia a recibir críticas o que cuestionen tu punto de vista, cambios de humor e irritabilidad con facilidad, entre otras.
Importancia de buscar ayuda de forma oportuna
Acudir a un centro especializado en violencia de género es la mejor opción para poder comenzar el proceso de sanación, pero para ello es fundamental que las personas estén comprometidas y realmente deseen mejorar la relación. Generalmente, el agresor es la parte que más se resiste para acudir a terapia, pero como víctima no puedes dejar que esto sea una limitación para que recibas la atención y el apoyo que mereces.
Es importante que siempre recordemos que debemos ser respetados como personas y, que la vida en familia consiste en el apoyo entre todos los miembros, por lo que denunciar la violencia de género y asistir a terapia, es el camino para recuperar tu estabilidad emocional y tu bienestar.






