En 2021, el método de pago más elegido a nivel internacional fueron las billeteras electrónicas. Tal es su popularidad que, en 2025, habrán superado el 50 % del total de usuarios que las utilizan. Por detrás, se ubicaron las tarjetas de crédito y débito, que siguen siendo un medio bastante habitual para comprar online. Finalmente, se encuentran las transferencias bancarias, aunque su porcentaje de uso sea considerablemente menor; en general, se trata de una modalidad que se emplea mucho en Europa. Ahora bien, las tendencias de los consumidores siguen cambiando y, con ellas, evolucionan las maneras de acceder a las nuevas tecnologías, como los monederos virtuales. A continuación, presentaremos una comparativa entre diferentes formas de pago.
Métodos de pago tradicionales
Tarjetas de crédito y débito
Aunque las tarjetas de crédito y débito se modernizan a la par de las billeteras electrónicas, todavía se consideran un método de pago tradicional. En el 2021, un 34 % de las transacciones que se registraron alrededor de todo el mundo recibieron un pago con tarjeta. Ahora bien, se espera que su uso disminuya en los próximos 3 años, a medida que se consoliden más opciones innovadoras.
Así y todo, los usuarios siguen confiando en las tarjetas porque ofrecen seguridad. Proveedores como Visa y Mastercard utilizan un protocolo llamado 3D Secure para agregar una capa adicional de protección a las transacciones que los usuarios realizan online. En la actualidad, el usuario que quiera hacer una compra con esta opción recibirá un código en su teléfono móvil o la aplicación de su banco para garantizar su identidad. Esto reduce, considerablemente, el fraude asociado con operar con tarjetas.
Transferencias bancarias
En relación con las tarjetas y las billeteras digitales, los pagos a través de las transacciones bancarias corresponden a un porcentaje mucho menor, del 7 %. Ahora bien, muchas personas siguen eligiendo este método porque es muy seguro. Los bancos deben usar la normativa P2D2 para garantizar pagos seguros e identificar a sus clientes antes de que puedan enviar dinero. Únicamente los usuarios que se identifican correctamente pueden acceder a su cuenta para pagar mediante esta modalidad, lo que también contribuye a disminuir el fraude.
Métodos innovadores
Las billeteras digitales representan el 49 % de todas las transacciones que se realizaron el año pasado a nivel mundial. Desde hacer un depósito para jugar en los casinos con Bizum hasta utilizar un servicio como PayPal para hacer una compra en Amazon, los monederos virtuales están desterrando a los métodos de pago tradicionales para pagar por las compras online e, incluso, de forma presencial.
La mayoría de los servicios le permiten al usuario enlazar su información financiera de cuentas bancarias y tarjetas para poder usarla junto con la plataforma elegida. Sin embargo, también se puede operar con las tarjetas que ofrecen estos proveedores y saldo que se acumule en la cuenta. Su principal ventaja es que utilizan muchas medidas de seguridad para que los usuarios operen con tranquilidad. Una de las más valoradas es que no requieren el ingreso de información financiera cada vez que se quiere pagar; basta con identificarse como cliente para tener a disposición todas las opciones asociadas a su perfil.
Tanto los métodos de pago tradicionales como los más innovadores ofrecen seguridad al realizar compras por Internet. Las tarjetas de crédito y débito operan bajo 3D Secure, mientras que las transferencias bancarias lo hacen con P2D2. Por su parte, las billeteras electrónicas no solo ofrecen medidas de seguridad similares, sino que no requieren que el usuario ingrese su información financiera cada vez que hace una compra. Por eso, se han convertido en el medio más elegido a nivel mundial para hacer compras en línea e, incluso, en negocios físicos.






