Es posible salir airoso de un estado de insolvencia y reintegrarse a la actividad económica gracias a la Ley de Segunda Oportunidad. Para lograrlo es recomendable contar con el apoyo de expertos, quienes en pocos meses lograrán una sentencia favorable para comenzar una nueva vida libre de deudas.
Llegar a un estado de falta de liquidez aguda y acumulación de deudas que se ven imposibles de pagar es más común de lo que muchos piensan. Tener varias obligaciones financieras que se ven cada vez más lejanas de cumplir, es una situación que afecta considerablemente a las personas y a las familias, que suelen verse en callejones sin salida, cada día más desesperadas.
Cada vez son más frecuentes los casos de personas con hipotecas, y más deudas de diferentes tipos, que solo cuentan con un salario y que repentinamente se quedan sin trabajo, generando en ellos una situación de incertidumbre extrema que perjudica a todo su entorno.
Para que muchas personas y empresas que llegan a estas indeseables situaciones puedan salir a flote, fue creada la ley de segunda oportunidad, que tiene como fin que los afectados logren reorganizarse y reintegrarse a la actividad económica tras superar un estado de insolvencia financiera.
Esta ley fue aprobada en 2005, siendo reformada en 2020 y 2022. Una de sus recientes modificaciones incluyó un aumento en el plazo para solicitar el beneficio, redujo los requisitos y creó un acuerdo que fue denominado “acuerdo de segunda oportunidad con superación del pasivo”, que tiene como objetivo facilitar más el proceso para que personas y empresas superen el escollo financiero que atraviesan.
Un valioso apoyo
Es aconsejable contar con el apoyo de abogados expertos para tener acceso a la Ley de Segunda Oportunidad. En este sentido, es oportuno recomendar el impecable trabajo que realiza el equipo profesional de Tramideudas, integrado por juristas con amplia experiencia que brindan atención personalizada para que las personas puedan alcanzar sus objetivos legales.
Existen muchas experiencias positivas de personas que han presentado casos bastante complejos, con deudas que incluso superan los 80.000 euros, que se han acompañado del equipo de Tramideudas, logrando obtener resolución favorable en tan solo 4 meses, de tal manera de poder cancelar la deuda.
En vista de los excelentes resultados que han obtenido, la firma ha tenido un crecimiento exponencial de solicitudes de personas con deudas que desean acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad.
Una de las principales motivaciones de tener un apoyo profesional para saldar deudas lo antes posible, es que de esta forma los afectados pueden salir de asnef, la conocida lista de morosos de la que todos quieren borrar sus nombres, así como de otros ficheros de deudores.
Otros beneficios de lograr esta meta es la paralización de las llamadas de cobro, pagos de Hacienda y Seguro Social, suspensión de embargos y lo mejor de todo: una nueva vida libre de obligaciones financieras a cuestas, ya que se anulan las deudas exonerables adquiridas hasta la fecha del acto concursal.
¿Quiénes pueden acceder?
Para acceder a la Ley de Segunda Oportunidad se debe comprobar la buena fe del afectado y que ciertamente no disponga de patrimonio para hacer frente a los compromisos financieros y que tenga más de un deudor.
Los requisitos que se deben cumplir en concreto son: que se haya declarado el estado de insolvencia inminente, que la suma de las deudas no supere los 5 millones de euros, que la situación de insolvencia no sea producto de culpa grave o dolo, es decir, que el afectado no sea declarado culpable en el concurso, que el deudor no haya sido condenado en los 10 años anteriores por delitos económicos o falsedad documental, que no haya sido beneficiado con la Ley de Segunda Oportunidad también en los 10 años previos a la solicitud del beneficio y en general, que no haya sido exonerado de deudas por vía judicial en ese periodo.
Esto último quiere decir que el solicitante tampoco puede haber sido favorecido con el Beneficio de Exoneración de Pasivo Insatisfecho (BEPI), un mecanismo mediante el cual el deudor es exonerado del pago de su deuda, luego que se liquiden los bienes de su propiedad y se realicen los pagos a por lo menos una parte de sus acreedores.






