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Ventajas de la Retribución Flexible en la declaración de la renta

Aunque tienden a tratarse como sinónimos, lo cierto es que la retribución flexible es un tipo de retribución en especie, es decir, aquella que la empresa otorga a sus empleados en forma distinta a la dineraria. Esta retribución pone a disposición de los empleados el uso de su salario bruto para obtener bienes, derechos o servicios de uso particular, lo que conlleva diferentes beneficios:

Beneficios para los empleados

Los empleados son los primeros y más beneficiados por la retribución flexible. A grandes rasgos, este tipo de retribución les permitirá aumentar su salario neto anual, reduciendo las cifras sujetas a impuestos. También, por supuesto, hay que tener en cuenta las ventajas que las que estos pueden disfrutar en su día a día, como seguros médicos, comidas o formación. Además, y como se analizará más adelante, existen numerosos beneficios de la retribución flexible en la declaración de la renta para los empleados.

Beneficios para la empresa

El beneficio para la empresa va implícito en el propio funcionamiento de la retribución flexible, pues se trata de una acción que no suele conllevar gastos para ella. Por lo tanto, la empresa se beneficia al aplicar este tipo de retribución en el mismo momento en el que consigue beneficios para sus empleados y puede realizar una acción de alto impacto a coste cero.

Alto impacto

Se conocen como acciones de alto impacto en las empresas aquellas que son capaces de aumentar la motivación y el bienestar entre los empleados. En este caso, la empresa contará con una plantilla que se sentirá más valorada y trabajará en unas mejores condiciones.

El papel de la retribución flexible en la declaración de la renta

Mientras que la empresa contará con ventajas por la retribución flexible sobre todo a nivel fiscal, pues principalmente reducirá el coste laboral, serán los empleados los que más beneficios reciban por ella en la declaración de la renta. Se analiza a continuación el papel positivo que este tipo de retribución juega en la declaración de la renta.

En primer lugar, en el momento en que los ingresos percibidos a través del plan de retribución flexible no están sujetos a impuestos, no quedan reflejados en la base imponible del trabajador. Uno de los usos más frecuentes de este tipo de retribución es la relacionada con los vales o tarjetas de comida, pues de igual modo supondrán una parte del salario exenta de impuestos. De esta forma, al haberse reducido la base imponible del empleado con todos estos beneficios, se ven reducidos asimismo los impuestos en IRPF que este tendrá que pagar, lo que aumenta, por consiguiente, su renta.

Es importante tener en cuenta, como se detallará más adelante, algunos requisitos imprescindibles que marca la ley, entre los que se encuentran los máximos mensuales permitidos para este tipo de retribución. Así, y aplicado para todos los beneficios, la retribución flexible no puede superar el 30 % del total de la remuneración anual del empleado.

Además, no se pueden dejar de mencionar algunas de las opciones disponibles gracias a la retribución flexible dentro del plan de compensación y que cuentan con un tratamiento fiscal muy favorable. Este es el caso, entre otros, de los planes de pensiones, que el empleado podrá deducirse en la declaración de la renta.

Los requisitos imprescindibles

Por supuesto, la retribución flexible está regulada, concretamente en el artículo 42 de la Ley 35/2006 del Reglamento General sobre el IRPF, en su apartado sobre las rentas en especie. Allí se concretan ciertos requisitos que se deben cumplir para que una remuneración concreta sea considerada como tal. A continuación se mencionan los más destacables:

  • La retribución flexible no puede superar el 30 % de la retribución anual (aplicada a todos los beneficios)
  • No está permitido el uso de dinero en metálico para la obtención de los bienes, derechos o servicios
  • Se trata de un servicio del que el empleado hará uso de forma voluntaria y que en ningún caso supondrá un coste para él
  • No pueden incluirse en la retribución gastos derivados de la actividad profesional
  • En el momento de la aplicación de esta forma de retribución, si fuera desde un inicio, debe producirse una modificación del contrato del empleado para reflejar esta nueva condición