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Trucos para conservar un ramo de rosas

Rosa humeda sobre libro


Se trata de una de las flores más preciadas para elaborar ramos de gran belleza. Las rosas son las perfectas compañeras para la mayoría de ocasiones y, debido a su olor y su apariencia, son muchos los que quieren conservarlas, de ahí que sea importante conocer cómo hacerlo de la mejor forma posible. 

Aunque en el mundo existen numerosas variedades de flores, hay que decir que las rosas siempre han tenido un encanto especial, sabiendo que se trata de una de las flores más demandadas, debido a su colorido, olor y sobre todo, apariencia. Además de todo ello, las rosas quedan perfectas prácticamente en cualquier ocasión, precisamente por ello son cada vez más utilizadas para la mayoría de eventos. 

Sabiendo las características esenciales de estas flores, no es de extrañar que cada vez sea más frecuente comprar rosas en Alicante o en otras ciudades de España. Sin embargo, aunque quedan geniales en cualquier lugar, una vez terminado el evento o cuando se hayan regalado, al poco tiempo si no se sabe cuidarlas bien, es habitual que se marchiten y se estropeen. Aunque no se puede alargar la vida de las flores de manera indefinida, en el caso de las rosas sí que se puede aumentar este tiempo, siempre que se tengan en cuenta los siguientes trucos.

El envoltorio

En el momento que se adquiere un ramo de rosas, es habitual que estas vengan dentro de un envoltorio bonito y acorde con la belleza de estas flores. Generalmente, se trata de envoltorios de papel o celofán y se vuelven muy necesarios para protegerlas. En cualquier caso, si se quieren conservar bien las rosas, es fundamental retirarlo entre otras cosas, porque al estar cerrado suele quitar oxígeno a las flores, haciendo que se marchiten con mayor facilidad. Para que las rosas vivan más tiempo, el aire se vuelve imprescindible.

Los tallos

El siguiente paso que hay que dar para mantener estas flores en buen estado es cortar los tallos. Se trata de un paso esencial debido a que, al cortarlos, de manera periódica, hace que las rosas estén mejor hidratadas. Aunque cada persona realiza el corte de una manera, lo ideal es hacerlo de dos centímetros, aproximadamente y, además, en la medida de lo posible, llevar a cabo esta acción todos los días, con el objetivo de evitar que las flores terminen pudriéndose. Un dato importante a tener en cuenta es que, para realizar el corte, se deben utilizar tijeras de podar y no las convencionales.

Hojas y pétalos

Como es lógico, a medida que pasa el tiempo las hojas y los pétalos de las rosas empiezan a marchitarse. En el momento que se note esto, antes de colocar el ramo en un jarrón, se deben retirar y así evitar que se pongan en contacto con el agua, puesto que esto podría favorecer la aparición de bacterias.

Ubicación

Otro aspecto importante a tener en cuenta es asegurarse de que la ubicación de las rosas va a ser la adecuada. En este sentido, lo primero que hay que hacer es elegir un buen jarrón, espacioso y limpio, asegurándose de que no queda en él ningún resto de jabón. De igual modo, el jarrón elegido con las flores se debe colocar en un lugar luminoso, pero sin que le dé la luz directamente.

Agua

El agua es un elemento esencial para la vida de las plantas, pero es importante cambiarla regularmente todos los días para evitar esas bacterias que se han mencionado.

Hidratación

En el caso de notar que las rosas se van marchitando, antes de retirarlas por completo, se pueden llevar a cabo varias soluciones. Por un lado, se puede hacer uso de un pulverizador para volver a hidratarlas y mejorar su aspecto y por otro, una solución más compacta es meterlas en agua directamente durante unos minutos.

Retirada

Finalmente, si ya se han llevado todos estos trucos y aun así, hay rosas que comienzan a marchitarse, lo mejor es retirarlas lo antes posible, puesto que una flor estropeada puede ser el foco de dañar a las demás rápidamente.