Una de las modalidades para enfriar los espacios interiores de edificios y residencias son los aires acondicionados y existen diversos tipos de equipos para todas las necesidades. En este sentido, se tiene que tomar en cuenta el tamaño de las habitaciones, el uso que se le dé a estas, así como la cantidad de personas y el clima imperante en la zona. Para elegir el equipo más adecuado hay que tomar en cuenta una serie de factores que se abordarán en este artículo.
En lugar de introducir aire frío, los sistemas de aire acondicionado emplean una bomba de calor para extraer las altas temperaturas del aire interior y expulsarlo al exterior. El ciclo de refrigeración (que es el método utilizado para extraer el calor) funciona con una serie de componentes que incluye el evaporador, el compresor, el condensador y la válvula de expansión.
¿Cómo calcular las frigorías de un aire acondicionado?
Calcular la capacidad de refrigeración o potencia frigorífica necesaria para absorber el calor del ambiente puede ayudar a elegir el aire acondicionado que se necesita. Pero antes, hay que comprender la idea de las frigorías.
Un aire acondicionado 4000 frigorías es un aparato que puede enfriar eficazmente una habitación grande. Instalar estos aparatos en estancias como el salón de la casa o una oficina pequeña o mediana es fantástico porque crea una maravillosa sensación de confort y frescor.
Estos aires acondicionados suelen ser sencillos de mantener y limpiar. Algunos de ellos incluyen una tecnología llamada inverter que le permite ahorrar electricidad, lo que reduciría significativamente los gastos mensuales en esta factura. Sin duda, será una sabia elección tanto para el hogar, la oficina y para el bolsillo.
Pero, ¿qué son exactamente las frigorías en un aire acondicionado y cómo saber cuál comprar? Esta medida sirve como indicador para la absorción de calor. Es un concepto similar a una kilocaloría, pero negativa.
Los aparatos de aire acondicionado suelen indicar su potencia en frigorías, aunque también se usan medidas como los vatios o BTU. Normalmente, se encuentran en el mercado aires acondicionados de entre 2.000 y 6.000 frigorías que son las más comunes, aunque existen muchas variedades que se mostrarán más adelante.
Es posible determinar cuántas frigorías son necesarias para enfriar una habitación o cualquier espacio mediante un sencillo cálculo matemático. Primero se debe determinar el volumen de la habitación en metros cúbicos y multiplicar este resultado por 50 para así establecer cuántas frigorías se requieren.
Ahora bien, para estipular las dimensiones del salón o el espacio donde se instalará el aire acondicionado en metros cúbicos, se debe hacer otro cálculo.
Este no es más que multiplicar las dimensiones del lugar (altura, anchura y longitud) y luego hay que dividir el resultado por 50 frigorías.
Aires acondicionados, frigorías y dimensiones
Para ejemplificar cómo se calculan las frigorías para un espacio determinado, hay que tomar estas referencias:
Si del suelo al techo hay 2.,5 metros y la habitación mide 4 metros de ancho por 4 metros de largo, se tiene que:
- Multiplicar los tres resultados o números, es decir, 2,5 x 4 x 4 y esto resulta en 40. En otras palabras, el volumen de la estancia es de 40 metros cúbicos.
- Tras esta operación, hay que hacer una nueva multiplicación que sería 40 (los metros cúbicos del cuarto o estancia) por 50 (que es la constante para establecer las frigorías).
- El resultado es 2000. ¿Qué quiere decir esto? Que para una habitación promedio de 4x4x2,5 metros será necesario un aire acondicionado de 2.000 frigorías.
¿Un aire acondicionado es lo mismo que un climatizador?
Conocer las diferencias entre un aire acondicionado y un climatizador es crucial a la hora de elegir y comprar un equipo para la casa o lugar de trabajo.
A pesar de que ambos enfrían ambientes no son lo mismo. Los climatizadores consumen menos energía y se ha difundido la falsa información de que son iguales a los aires acondicionados y esto no es del todo cierto. Si se quiere bajar considerablemente la temperatura de un lugar en climas muy calientes o con altas temperaturas, no siempre son fiables ni satisfactorios.






