Hoy en día, los cambios de licencias de uso de las infraestructuras cada vez son más frecuentes, sobre todo, entre aquellas personas que quieren vivir en las zonas más céntricas de las ciudades o bien, contar con viviendas en régimen de alquiler que reporten una gran rentabilidad. No hay que olvidar mencionar que, en muchas urbes, sobre todo las de gran tamaño cada vez hay más demanda de alquiler o de compra y tampoco hay tantas viviendas disponibles para ello.
Precisamente por este motivo, está siendo habitual que muchos propietarios se decanten por el cambio de uso de local a vivienda. Es decir, aquellos que cuentan con un establecimiento comercial, están convirtiendo dicho local en una casa o piso para poder adquirir la rentabilidad deseada y, por otro lado, cubrir la demanda vigente.
Si bien, en el caso de estar decidido a llevar a cabo este cambio, es esencial conocer qué tipo de licencia hay que sacar, así como los pasos que hay que realizar con el fin de tener todo en regla y que el local se pueda alquilar o vender como vivienda, sin ningún tipo de problema.
¿Qué es una licencia de cambio de uso?
Cuando se habla de este tipo de licencia, se está haciendo referencia al documento que acredita la modificación de utilidad que tiene un inmueble en concreto. Es decir, gracias a la licencia de cambio de uso, se modifica el uso que, hasta entonces, era habitual en un inmueble.
Por norma general, el cambio suele hacerse de local a vivienda, aunque también se puede llevar a cabo, al contrario.
Es evidente que realizar esta modificación requiere tener en cuenta un gran número de aspectos, sabiendo que, sin esta licencia, poco se puede hacer con ese inmueble.
¿Cómo realizar el cambio?
Ya sea para modificar el uso de un local comercial a vivienda o incluso de una oficina, en cualquiera de los casos, hay que llevar a cabo una serie de pasos obligatorios.
Informe de compatibilidad urbanística
En el momento que se quiere hacer este cambio, lo primero que hay que hacer es asegurarse de que el local que se va a modificar su uso tiene las características esenciales para que pueda llegar a ser una vivienda en el futuro. De esta forma, hay que conocer si la normativa urbanística del ayuntamiento que corresponda permite esto y, por tanto, habrá que pedir el informe detallado.
Comunidad de vecinos
En el caso de que la norma permita el cambio, entonces lo siguiente que hay que hacer es informar detalladamente a la comunidad de vecinos de este movimiento. Una vez hecho, se tendrá que pedir un permiso a la comunidad para tener vía libre para modificar el local.
Licencia de obras
Seguidamente, en el caso de tener la aprobación de los vecinos, habrá que solicitar una licencia de obras, puesto que sin este documento, cualquier modificación o actuación que se haga en el local será totalmente ilegal. Para poder pedir esta licencia, un especialista debe redactar el proyecto de habilitación. De igual modo, es obligatorio contar con un proyecto de gestión de residuos, además de estudios de salud laboral y seguridad.
Licencia de cambio de uso
Tras llevar a cabo todos los pasos anteriores, es esencial pedir la licencia de cambio, sabiendo que se debe tener este documento antes de que se le dé el nuevo uso definitivo al local. El hecho de no contar con esta licencia puede acarrear sanciones graves por parte de la administración.
Cédula de habitabilidad
Después de obtener todas las licencias que corresponden, quedaría solicitar lo que se conoce como cédula de habitabilidad, es decir, el documento que acredita que la obra que se ha llevado a cabo se ciñe al proyecto presentado y que ya se puede utilizar el local como vivienda.
Otros trámites
Finalmente, habrá que acudir al notario para cambiar la escritura, para que el local conste como vivienda. Un hecho que también se hace en el Catastro para que se pueda aplicar desde ese momento el IBI.






