La maternidad es una etapa realmente hermosa en la vida de cualquier persona, cambiando por completo el modo de entender la rutina hasta el momento. Sin embargo, durante los primeros meses del pequeño, es muy habitual sentir un mar de dudas y preocupaciones: a fin de cuentas, ser madre no se enseña en los colegios. Por consiguiente, te animamos a que eches un vistazo a todos los consejos que puedes seguir por parte de especialistas en la crianza de los bebés. En esta ocasión, nos queremos centrar en los métodos más adecuados a la hora de dar el biberón a los niños, asegurando que el proceso de alimentación se resuelve de forma ejemplar y sin percances de por medio.
Personaliza el biberón
Una vez se supera la preciosa etapa de dar el pecho al bebé, donde el vínculo entre la madre y el hijo se afianza de una forma única, toca dar el paso al biberón. De hecho, lo más recomendable es combinar ambas formas de alimentación, haciendo que la transición sea lo más solvente posible. Eso sí, en todos los casos tener biberones personalizados es de gran ayuda.
Los bebés personalizados disponen de una tetina especial que simula el pezón de la madre de forma precisa. En consecuencia, el grado de aceptación por parte del bebé, quien apenas notará el cambio, es realmente eficaz. Asimismo, están diseñados por fabricantes de alto nivel, quienes apuestan por una producción de calidad para ofrecer todo tipo de prestaciones a las madres.
La limpieza de estos modelos es realmente sencilla y cuentan con una importante resistencia al calor. También están libres de componentes químicos como el BPA, el BPS y el BPF, evitando riesgos durante la alimentación y, ya puestos, abogando por una producción más sostenible. Sin duda, invertir en estos artículos es el primer paso cuando se empieza a dar el biberón.
Posiciones y tiempos para dar el biberón
Una vez tengas el artículo en tus manos, habiendo elegido siempre a los mejores expertos en su fabricación para la compra, toca analizar como dar biberon. Si la posición no es correcta y no sigues ciertas pautas, es posible que lo que puede ser un proceso muy llevadero se convierta en una auténtica odisea. Un caos que toca repetir día tras día.
Bien, en este punto lo mejor es que el bebé esté en una posición vertical. Cuanto más, mejor. Al introducir la tetina en la boca del bebé, acaricia primero sus labios con ella y, hasta que no la abra, no introduzcas el biberón. Forzar carece de sentido, puesto que solo se logra estresar al pequeño. Así que lo mejor es tener paciencia en este punto.
Si durante el proceso de mamar el biberón, el cual debes haber inclinado hacia arriba, hace pausas, es conveniente que bajes el biberón. Repite estos pasos tantas veces como haga falta hasta que el pequeño muestre signos de estar saciado; teniendo siempre en cuenta que la toma del biberón debe durar entre 10 y 15 minutos.
Problemas comunes y cómo resolverlos
Uno de los problemas más habituales, generalmente entre la tercera y la sexta semana del bebé, son los colicos del lactante. Una situación que provoca llantos desgarradores por parte del pequeño, a quien le será imposible descansar por las noches. Pero, ¿cómo se soluciona esta situación? Bien, una de las claves reside en el uso del biberón adecuado.
Esta situación afecta hasta a un 40% de los bebés y, a pesar de que su origen no siempre está claro, muchas veces se produce por el exceso de gases intestinales. Lo cual hace que la inversión en un biberón anticólicos, capaz de evitar que el aire salga por la tetina durante la toma, sea una decisión realmente inteligente.
Dar el biberón a los bebés no es algo que se pueda hacer a la ligera. Se requiere de práctica y destreza para garantizar los mejores resultados en cada caso. Por eso, revisar periódicamente las recomendaciones de los mejores especialistas es una buena forma de velar por el bienestar integral del pequeño.




