La palabra bonsái procede del japonés y significa bandeja (bon) y cultivar (sai), es decir, el arte de cultivar en bandeja o platillo. Los bonsáis son árboles y plantas que se cultivan de una forma sumamente especial controlando su tamaño con técnicas como la poda, el pinzado, el alambrado o el trasplante, para conseguir que se desarrollen de forma muy inferior a la normal y poder conseguir minúsculos árboles que crecen en apenas unos centímetros cuadrados.
El fin último de este arte es trasladar al cuenco los paisajes en los que ese árbol crecería, y conformar una fotografía viva y real de la naturaleza. De alguna manera es explorar y crear una versión en miniatura del universo de cada cultivador.
Orígenes del cultivo del bonsái
El origen de este arte es chino, pero fue en Japón donde alcanzó su máximo esplendor y donde los monjes seguidores del budismo Zen desarrollaron esta bella práctica que requiere no solo de habilidad, sino también de una extremada paciencia y serenidad.
En España existe un centro especializado en el cultivo, cuidado y mantenimiento de bonsáis. Se trata del Centro Holístico Shenji Kai, que, además, ofrece a sus visitantes una magnífica galería de bonsáis con una exposición permanente de ejemplares bellísimos y exclusivos. Asimismo, cuentan con un Hospital de Bonsáis, que ofrece servicios de mantenimiento de bonsáis tanto en sus instalaciones como con visitas a los domicilios o lugares en los que se encuentren estas joyas. Con estos servicios se encargan de revisar la planta, ofrecer al cliente las mejores opciones para su cuidado, y de paso realizan los auxilios básicos que necesita el ejemplar, como el posado y el abonado.
Venta y cuidado de ejemplares únicos
En el Centro Holístico Shenji Kai también ofrecen la posibilidad de comprar ejemplares de todo tipo, desde bonsáis japoneses, a ejemplares españoles, también prebonsáis, o incluso otras especies, como es el caso de la venta de bonsai jade o árbol de la abundancia.
Concretamente, los bonsáis jade o árbol de la abundancia son unos ejemplares que pueden rondar los 40 años de edad, que crecen en interiores cerca de ventana o en exteriores a pleno sol. Cuentan con una raíz baja gracias a un gran trabajo de nevario y su figura es espectacular, lo que podría decirse un bonsái perfecto.
Entre las especies que se pueden adquirir están también el Junípero Procumbens – Dragón, el Pino Negro – Mingjue, el Hinoki, el Arce (Maple) – Emperador, Sukumu – Aldebarán, Olmo Hokkaido, Criptomeria, Junípero Okinawa, Hinoki Kato, y otras muchas especies concretas de los bosques del país nipón.
Peculiaridades de los bonsáis
Un bonsái no es una planta empequeñecida por motivos genéticos. Es un árbol como tal, con sus proporciones, pero en tamaño reducido. El bonsái se mantiene pequeño debido a que se le va dando forma a lo largo de los años gracias al podado del tronco, de las hojas y también de las raíces en algunas especies. Si el cultivo y los cuidados son los más adecuados podrá vivir el mismo tiempo que un ejemplar normal de su especie. Por el contrario, si sus cuidados y mantenimiento se realizan de forma incorrecta, entonces lo más probable es que se pierda o muera.
En la cultura oriental el árbol es entendido como un puente entre el cielo y la tierra, como una fina línea que entrelaza lo divino y lo humano. Quien tiene un bonsái es como el que tiene un pequeño trozo de naturaleza en su casa o jardín. Además del placer visual de contemplarlo, el bonsái encarna virtudes como la sabiduría, la dignidad, la salud, la longevidad, la independencia o la grandeza de espíritu.






