Ante un panorama económico inestable como el que vivimos actualmente, cada vez más personas estarían buscando alternativas financieras para llevar a cabo diferentes tipos de gastos. Una de estas serían los préstamos rápidos, que según distintos reportajes habrían comenzado a ganar popularidad en España de la mano de entidades como BBVA.
Sin embargo, este tipo de préstamos seguiría siendo polémico debido a que muchas operadoras financieras aplican estrategias usureras para aprovecharse de los más desesperados. Esta situación plantea la pregunta, ¿es una buena idea pedir un préstamo rápido en medio de la crisis? A continuación te explicamos lo que debes saber.
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Los beneficios
En primera instancia debemos hablar sobre los principales beneficios de estos préstamos ya que, aunque no tienen grandes diferencias con el financiamiento tradicional, sí cuentan con algunas variables que los convierten en una opción ideal para quienes tienen necesidades específicas en épocas de crisis:
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Importes bajos, menor deuda
Una de las mayores ventajas de estos préstamos es que, debido a que se entregan de forma rápida y con poco papeleo, los importes no suelen ser demasiado altos, manteniéndose usualmente entre los 100 y los 10.000 euros. Si bien esto limita las necesidades que podemos cubrir, también implica una deuda menor.
Aunque esto pueda tentar al solicitante a incurrir en nueva deuda una vez amortizado el préstamo, no es un problema intrínseco de la herramienta sino de los patrones de consumo del cliente.
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Entrega y amortización rápida
La segunda ventaja de este tipo de financiamiento es que es prácticamente instantáneo, con un proceso mucho más veloz que el de otras alternativas. Se trata de préstamos rápidos sin papeleos y fiables con los que podremos obtener suficiente dinero sin perder tiempo, con muchos de estos siendo concedidos en apenas 24 horas.
En caso de necesitar financiamiento para atender emergencias médicas, estos préstamos son mucho mejores que los tradicionales, especialmente cuando la economía es inestable.
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Los peligros
Si bien son préstamos cada vez más demandados, esto ha hecho que muchas entidades financieras poco serias desarrollen prácticas que transitan un área gris, incluso rozando lo ilegal. Solicitar este tipo de productos en una época de crisis puede generar mayores problemas a la larga si no tomamos en cuenta lo siguiente:
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Intereses demasiado altos
Debido a que se trata de préstamos casi instantáneos, muchas operadoras implementan intereses que pueden superar el 20.000%, haciendo que el solicitante incurra en una deuda que supera los beneficios del préstamo. En comparación, bancos de renombre, como BBVA, ofrecen préstamos rápidos como un TAE de entre 5,02% y 6,07%, más alto que otros tipos de financiamiento, pero no al punto de considerarse usurero.
Si nuestras finanzas no son del todo estables, o no tomamos en cuenta los cambios que puede experimentar nuestra economía en el corto y mediano plazo, podríamos estar cometiendo un error con consecuencias graves a futuro.
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Préstamos con intereses del 0%
Debido a la fama que han desarrollado estos préstamos respecto a sus altos intereses, muchas operadoras han comenzado a ofrecer financiamiento con intereses del 0%. Aunque estos sí existan, prácticamente no se encuentran en el nicho de los préstamos rápidos, y raramente son otorgados por entidades que no estén adscritas al estado.
Estos préstamos con intereses del 0% suelen cobrar comisiones adicionales que, en muchos casos, superan los beneficios obtenidos por el solicitante.
Los préstamos rápidos son una opción excelente para los tiempos de crisis, ya que se pueden adaptar a las necesidades de los solicitantes, sin embargo, no son productos libres de peligro, haciendo que la investigación sea mucho más importante que con otras herramientas de financiamiento.






