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La importancia del plan de emergencia contra los incendios en una empresa

extintores


En nuestra vida personal, así como en el propio trabajo, disponemos de mecanismos y protocolos que solucionan cualquier problema o accidente que pueda surgir en el futuro. Estos procesos son clave para la propia seguridad y la de las personas que nos rodean, y a menudo, resulta difícil acordarse de toda su complejidad y los datos más importantes. Por eso, aquí vamos a repasar la importancia de un plan de protección contra incendios en cualquier empresa.

Actuar con rapidez y conocimiento: la protección activa

La protección activa contra incendios incluye todos aquellos elementos y sistemas que prestan su servicio para detectar y extinguir los incendios en su fase inicial. Esto incluye tanto los sistemas automáticos que contienen alertas mecanizadas a través de sensores, como los sistemas manuales que precisan una acción humana. El objetivo final de estos elementos es advertir del peligro y ayudar en la medida de lo posible a su extinción. Dentro de ellos encontramos bocas de incendio equipadas, extintores portátiles y fijos, alarmas y sistemas de detección, entre otros.

Aparte de los elementos de extinción y los sistemas de detección, cabe señalar la importancia de los elementos de ventilación. Éstos cumplen con una función indispensable, ya que en los incendios, una de las principales causas de fallecimiento es la inhalación de humo, y estos sistemas, liberan las vías de evacuación para la supervivencia de todos los trabajadores. El objetivo final de este sistema es el de minimizar daños, tanto humanos como materiales, siendo la extinción rápida una de las formas más eficaces para evitar su propagación.

Una protección que ayuda a la evacuación

La protección pasiva contra incendios gestiona todos aquellos elementos y procesos que ayudan en la contención del incendio, para evitar su propagación y facilitar la evacuación de todo el equipo humano. Estos elementos ayudan a minimizar los daños causados por un incendio, evitando que el fuego llegue a las salidas de evacuación, lo cual pondría en riesgo la vida de las personas y podría deteriorar estructuralmente el edificio. 

Sin duda, es uno de los principales mecanismos en la defensa de cualquier empresa y organización en la lucha contra una emergencia tan grave como puede ser un incendio. Supone la primera parte de ese proceso conocido como plan de emergencia, que cada trabajador debe conocer, y que tiene como objetivo estandarizar las acciones y actuar de forma organizada, fomentando la protección del grupo.

Cuando se menciona este tipo de protección, se debe hacer hincapié en el término “pasivo”, pues se refiere a la nula necesidad de intervención o acción externa, ya sea por parte humana o por la utilización de fuentes de energía que cumplan dicha función. 

Los elementos más comunes que forman parte de la protección pasiva contra incendios son: puertas cortafuegos, paneles de cerramiento, aislamiento térmico y los sistemas de guías y señales. 

Esto abarca una tipología algo más extensa pero que adquiere una dimensión mayor destacando 4 tipos de mecanismos:

  • La protección de la estructura: evita el desplome o el posible hundimiento de toda la estructura, debido a un gran incendio.
  • Compartimentos: ayuda de manera eficaz a evitar la propagación de un incendio mediante elementos que interfieren entre las diferentes zonas del edificio, justo antes de las zonas de evacuación.
  • Aislamiento ignífugo: todos estos objetos se alojan dentro de la estructura y aumentan la resistencia y la eficacia contra el fuego. Así es posible que, elementos que antes eran débiles contra un incendio, como puede ser el caso de una ventana, con un aislamiento ignífugo ayuden a mejorar la protección.
  • Señalización: en la protección pasiva contra incendios, cualquier señalización debe ser luminiscente, por si acaso existe un corte eléctrico de energía. Estas señales determinarán una correcta y ordenada evacuación por parte del personal, evitando de esta forma que la gente se pierda sin encontrar la salida o que avancen erróneamente hacia zonas de peligro.

Los sistemas de protección y prevención sirven para minimizar cualquier accidente relacionado con fuego y un posible incendio, pero éstos no pueden ser instalados por parte de alguien de la empresa. Son las organizaciones homologadas y especialistas las que se tienen que encargar de la implantación, informando e instalando todos aquellos mecanismos, que en caso de necesitarlo, ayudarán en gran medida a salvar vidas y reparar los daños. Una vez quede determinado paso por paso el plan de emergencia, también resultará indispensable una ejemplificación activa en forma de simulacro, para ayudar a la memorización colectiva del plan por parte de todos los trabajadores.