Ya el verano está en la puerta y hay que renovar la ropa, los zapatos y, no menos importante, los accesorios y las joyas. Con los escotes y las prendas ligeras se muestran más las cadenas, pendientes, colgantes pulseras y piercing, así que conviene lo que es tendencia.
Piercing de titanio: Higiene y seguridad
Un piercing de Titanio representa seguridad porque se considera uno de los mejores metales para perforar la piel. El titanio es biocompatible e hipoalergénico, razón por la cual muchos recomiendan usar joyas perforantes de este material al inicio.
Este material se puede asemejar al oro, en cuanto a su calidad. Proviene de la tierra y es extraído de minerales tales como la ilmenita y el rutilo. La peculiaridad principal del titanio es que es un metal sumamente resistente y también mucho más duro que el acero.
El titanio se derrite a una temperatura de 1660 grados centígrados y para fundir y procesarlo se requiere equipo especializado, lo que lo hace más costoso. Aunque es más resistente que el acero, este es mucho más ligero.
Su pureza es del 99 % al 99,7 %. Esta propiedad también hace que el titanio sea ideal para la perforación. El hecho es que garantiza la durabilidad del orificio.
Las joyas de titanio pueden exponerse al agua y al sudor sin cambiar de color, lo cual es ideal porque es un metal liviano y cómodo de usar.
¿De dónde proviene la tradición de usar pulseras?
Las pulseras comenzaron a usarse como accesorios de moda en el antiguo Egipto, incluso antes. En las tumbas prehistóricas europeas de la Edad del Bronce se encontraron joyas de este tipo.
La mayoría que se han encontrado datan del Neolítico y se utilizaron como conchas perforadas. En civilizaciones antiguas como la Edad del Bronce tenían forma de espiral simple o circular.
En cambio, a los egipcios les gustaba que fueran cilíndricas y de dos piezas, decoradas con piedras naturales e inscripción de símbolos característicos de la época. Algo similar hacían los griegos y los romanos.
Los fenicios hacían pulseras con cabezas de animales. Mientras que el Imperio Bizantino las fabricaban muy parecidas a los fenicios, pero las usaban solo las personas ricas o de clases altas y, por lo general, estaban elaboradas de plata pura.
No fueron un artículo común en Europa durante la etapa de la Edad Media. En el siglo XV, los caballeros resucitaron el uso de pulseras y brazaletes como moneda de cambio en el juego de las armas y más adelante, después del renacimiento, las mujeres comenzaron a usarlas como artículos de lujo.
A lo largo de los años, las costumbres y la moda de las pulseras han ido evolucionando y se elaboran de diferentes formas y con distintos elementos.
Las civilizaciones antiguas usaban brazaletes o pulseras en sus muñecas porque creían que el metal estaba asociado con las estrellas e influía en el ciclo de vida humano.
En el subcontinente hindú, los habitantes, especialmente las mujeres, usaban y aún utilizan muchos accesorios para el cabello, el cuello, las orejas y especialmente los brazos que adornan con brazaletes y pulseras.
En lugar de hacer accesorios y pulseras, los griegos se dedicaron más al arte de la escultura, por lo que los accesorios que usaban en las manos y en el cuerpo eran rudimentarias y representaban figuras religiosas, míticas o escenas heroicas.
Alvent: La pulsera de este verano
Hoy en día, los accesorios de moda como las pulseras de bolitas y otros modelos que se usan ya no son muy primitivos, sino más estéticos y diseñados por verdaderos artistas orfebres.
Gracias a la tecnología de alta gama y al ingenio de los artistas, como la que posee la manufacturera de joyas Alvent, es posible elaborar joyas de oro, plata y otros metales como el acero y el titanio con diseños delicados, exclusivos y detallados, hechos por orfebres calificados.
Como resultado, se pueden obtener líneas de alta calidad que es posible ensamblar de manera eficiente con piedras preciosas, manteniendo bajos los costes de producción para que todos puedan tener acceso a estos maravillosos accesorios.






