Inicio / Sociedad / Muestran que las propiedades físicas del Océano son parecidas a los ciclones de Júpiter

Muestran que las propiedades físicas del Océano son parecidas a los ciclones de Júpiter

La extraordinaria sonda espacial Juno voló sobre Júpiter y ahí se logro ver la enérgica «turbulencia de sus polos». Las imágenes remitidas por Juno de la NASA, que vuela sobre Júpiter y sus 79 lunas, ha dado a los científicos grandes pruebas sobre las turbulencias de los polos y las potencias físicas que induce e impulsan los fuertes ciclones del planeta.

Los detalles de las fotografías, que han sido estudiadas por un grupo de oceanógrafos, y fueron publicados  en un artículo de Nature Physics. Lia Siegelman, experta en oceanógrafa física en el Instituto Scripps de Oceanografía de California y escritora principal del estudio, es quien lleva la investigación tras ver que los ciclones polares presentes en Júpiter son similares a los vórtices oceánicos que analizaba durante su doctorado.

Para Siegelman, comprender cómo funciona el sistema potencial de Júpiter, que ocurre a un nivel mucho más potente que la de la Tierra, podría ayudar a comprender que los mecanismos físicos que intervienen en nuestro planeta son iguales en otros.

«Es encantador poder analizar un planeta lejano y hallar las propiedades físicas que se emplea allí. Eso nos lleva a investigar estos procedimientos igualmente son válidos para nuestro planeta Tierra», afirma.

Juno una de las naves espaciales más importantes para el mundo

Juno es considerada como la primera nave espacial en captar imágenes sobre los polos de Júpiter. Actualmente, los satélites que orbitaban la zona ecuatorial del planeta, suministrando vistas de la popular Mancha Roja del planeta, cuenta con dos medios de cámaras, uno para conseguir imágenes más visible y otro que capta el calor.

Siegelman y sus asociados usaron un grupo de imágenes infrarrojas de la zona polar norte de Júpiter y del conjunto de vórtices (una masa juntada en forma de ciclones) y, a partir de esta información calcularon la dirección y velocidad del viento, siguiendo los movimientos de las nubes de las imágenes.

Gracias a las imágenes infrarrojas se logro medir el espesor de las nubes: las zonas calientes son parte de las nubes finas, que permiten observarla atmósfera de Júpiter, y las gruesas nubes son más frías y cubren gran parte de la atmósfera del planeta.

Al emplear los principios de la teoría de fluidos geofísicos sobre estas imágenes, el grupo técnico de Siegelman concluyo que la ‘convección húmeda’ es la definición física que está atrás de los ciclones de Júpiter.

Según la investigación, debido a que las nubes jovianas se crean cuando el aire caliente y menos pesado se eleva, el aire que se difunde rápidamente entre las nubes que actúan como una fuente de energía que mantiene niveles mayores hasta los ciclones polares.