Hace apenas un mes el poker volvía a primera plana. Y lo hacía, como casi siempre, gracias a un bote millonario repartido entre grandes profesionales del mundillo que impactó al mundo. Entre otras cosas porque podríamos hablar de un nueva marca hasta ahora nunca vista. El empresario lituano Antanas Guoga, conocido popularmente por el sobrenombre de Tony G, se hacía con un bote de más de siete millones y medio de dólares en una partida online en la plataforma CoinPoker. Unas cifras que sin duda pulverizarían el récord anterior, pero que quedan supeditadas a operaciones realizadas con criptomonedas.
Para comprender bien el mundo de las crypto hay que tener varios principios claros sobre ellas y en este caso sobre CoinPoker también. CoinPoker es una de las nuevas salas de poker en línea en la que las operaciones se realizan con criptomonedas en un entorno sobreprotegido bajo el paraguas de la tecnología blockchain. Por lo tanto hablamos de un entorno de economía descentralizada donde los profesionales de los naipes apuestan en torneos especiales de la casa y donde la entrada es completamente gratuita. Solo que cuando acuden varios tiburones a la misma mesa, pueden formarse botes gigantescos.
Lo más sorprendente es que Tony estaba jugando en una mesa PLO, siglas correspondiente a “Pot Limit Omaha”. Esta es una variante con bote limitado y que emana de la que es la madre de todas las versiones, la variante Texas Holdem. Los niveles de ciegas estaban en 5.000 dólares la ciega pequeña y 10.000 dólares la ciega grande, de forma que los que sepan algo de poker ya saben de qué cantidades podemos estar hablando en los pozos. En frente estaban dos jugadores reconocidos como Chattahoochee y HannibalGetya, siendo el primero el que terminó retirándose antes de tiempo y el segundo el que pagó el all in de Tony G.
La escalera al as del lituano acababa con cualquier tipo de esperanza de la doble pareja de ases y reinas de su contrincante y le hacía valedor de un total de 7.747.553 dólares. Sin duda el pozo más cuantioso de la historia del poker online, pues la anterior marca databa del año 2009. Entonces otros dos usuarios muy reconocidos como Patrick Antonius y Viktor Blom llegaron a jugarse un bote de 1.356.946 dólares, el más grande nunca visto y retransmitido en televisión en poker en vivo. Por lo tanto, hablaríamos de una nueva plusmarca que se va a unos números muy superiores. El único problema para Tony G es la falta de consenso.
Un premio no reconocido
Toda esta historia que es casi de película tiene algunos inconvenientes. Lo primero que es un bote compartido, es decir, que no toda la cuantía de la mesa fue a parar para el mismo jugador. Eso resta valor a la jugada. Y lo segundo es que la moneda utilizada en la partida no eran los dólares. De hecho, en CoinPoker no se aceptan monedas fiduciarias como el dólar, el euro o la libra esterlina. Todas deben ser monedas descentralizadas como Bitcoin o Ethereum. En este caso las cantidades se medían en Tether, que goza de la particularidad de estar ligada al dólar en cierta medida y por tanto es una moneda estable.
¿Eso quiere decir que un Tether equivale a un dólar estadounidense? No queda demasiado claro. Depende de si eres de los que piensan que el Tether es el equivalente al dólar o no, si bien el valor de sus tokens están ligados a nivel económico. Los conspiranoicos no han tardado demasiado en lanzar a través de redes sus dudas sobre el riesgo que podía haber en perder tanto dinero, pues los botes tan grandes no suelen ser habituales en poker online. Y más si el récord anterior era de siete veces inferior a este, por lo que una gran estrategia de marketing podría estar detrás de este movimiento.
Desde el año 2018 CoinPoker lleva a cabo una gran carrera por ser el referente del mercado del poker online con criptomonedas y más ahora que el metaverso de Meta se está convirtiendo en el lugar ideal para usuarios dedicados a los naipes. VirtuePoker o AceBusters son otros proyectos competidores que tratan de mejorar día a día sus condiciones para ganar simpatizantes que quieran llevar su dinero allí. Entre otras cosas porque todas estas plataformas han creado su propia criptomoneda con la que se opera en sus sistemas y atraer nuevos clientes que quieran adquirirla para poder jugar torneos aportan valor a ese activo.
¿Y cómo aportan valor estos activos al poker? Principalmente porque han recuperado una máxima que parecía ya perdida en el poker en línea, que es la de poder aumentar el número de fondos de un jugador a través de la disputa de torneos gratuitos. También porque al eliminar los sistemas de pago tradicionales, el usuario elimina esa huella digital que dejan las transacciones financieras y que pueden ser controladas por la administración. El anonimato fiscal ayuda a que en estas plataformas jueguen toda clase de jugadores. Además de que la tecnología blockchain ofrece mayor seguridad a los jugadores, así como fiabilidad en cuanto a software.
Para que toda la comunidad acepte en el futuro esta partida como la historia de una nueva marca mundial no queda más que esperar por la evolución del mundo crypto de la mano del poker. Su prosperidad y aceptación social es la que puede convertir esos más de siete millones y medio de dólares en algo real.






