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¿Por qué las VPNs son ilegales en algunos países?

vpn y anonimato

Utilizar una VPN online para proteger nuestra conexión al navegar por internet es una de las técnicas de ciberseguridad más extendidas en Europa, junto con el uso de antivirus profesionales para proteger nuestros equipos frente al malware. Las VPNs son herramientas muy eficaces a la hora de cifrar los datos que enviamos y recibimos por internet, evitando que la información de nuestras tarjetas bancarias o nuestras credenciales de acceso a Amazon o Netflix caigan en malas manos.

Sin embargo, en algunos países donde la democracia está menos desarrollada, gobiernos de diferente tinte político han decidido restringir o incluso ilegalizar el uso de las VPNs dentro de su territorio. Esto ha despertado algunas alarmas sobre su uso a la hora de viajar, ya que utilizar accidentalmente una VPN en un país donde no están permitidas puede comportar multas y otras dificultades por las que nadie quiere pasar cuando se encuentra de vacaciones.

¿Qué países restringen o prohíben el uso de las VPNs?

Debido a que las legislaciones que condicionan el uso de las VPNs cambian con frecuencia en muchos países del mundo, es muy difícil tener una lista exacta de todos los países que restringen su uso en un momento dado. Sin embargo, algunos de los principales donde las VPNs están restringidas o completamente prohibidas son los siguientes:

  • En Rusia, las VPNs no son ilegales per se. Es posible utilizar VPNs dentro del territorio ruso, pero solo VPNs autorizadas por el gobierno. Estas VPNs bloquean webs no afines a las ideas del gobierno ruso, y presumiblemente filtran los datos de navegación de sus usuarios para facilitar investigaciones o incluso la persecución política.
  • Algo similar ocurre en China, donde el CCP admite el uso de VPNs para ciertos usos, siempre y cuando se trate de VPNs autorizadas por el gobierno. De esta manera, el CCP puede mantener el control sobre la información enviada o recibida por sus ciudadanos a través de internet, y utilizar estos datos con fines políticos y de control social.
  • Irán. De igual forma a lo que ocurre en Rusia y China, en Irán se permite el uso de VPNs siempre y cuando se trate de VPNs aprobadas previamente por el gobierno iraní. El uso de VPNs no autorizadas puede comportar fuertes multas y diversos problemas legales dentro del país.
  • Las restricciones son mucho más severas en Irak, donde el uso de las VPNs está completamente prohibido y no se permite ni siquiera el uso de VPNs autorizadas por el gobierno. Cualquier usuario o empresa que utilice una VPN de cualquier tipo puede verse expuesto a severas sanciones.
  • Desde 2015, Bielorrusia también bloquea el uso de las VPNs de manera total, una medida que va en consonancia con una serie de leyes que prohíben toda forma de crítica o insulto contra el gobierno o su presidente. Esto no deja de ser irónico, ya que la constitución de Bielorrusia prohíbe la censura (al menos en teoría).
  • Corea del Norte. Como cabría esperar, Corea del Norte prohíbe por completo el uso de las VPNs para sus habitantes, pero curiosamente no lo hace para los turistas, de manera que, si eres una de las pocas personas que consigue entrar en territorio norcoreano, en principio deberías poder usar una VPN sin demasiados problemas.

Los bloqueos de las VPNs son una medida de censura y de represión

Como puedes ver por los ejemplos que hemos mencionado anteriormente, las VPNs se encuentran ilegalizadas o severamente restringidas en países donde la población se encuentra sometida a regímenes autoritarios y a severas medidas de control social. La prohibición de las VPNs en China, por ejemplo, se encuentra aparejada con la prohibición del uso de plataformas como Google, YouTube, Facebook o Instagram, entre muchas otras. Las VPNs en sí no se consideran nocivas, y, de hecho, en la mayoría de los casos los gobiernos ponen a disposición de sus ciudadanos VPNs ‘autorizadas’ que están bajo su control.

Lo que buscan los gobiernos al prohibir o restringir el acceso a las VPNs es, en definitiva, impedir el uso libre de internet. Una de las razones por las que en el siglo XXI hay muchos menos regímenes autoritarios en comparación con todos los que hubo durante el siglo XX se encuentra en el libre flujo de la información a través de internet, que permite a los ciudadanos ser más críticos con sus respectivos gobiernos y organizarse mejor para luchar contra los regímenes opresivos. Por eso, este tipo de gobiernos continuamente trata de ilegalizar las VPNs y mantenerlas lejos del alcance de su población.

Como turista, es importante que tengas en cuenta este tipo de medidas restrictivas a la hora de viajar, ya que incumplir las leyes de los países que visites puede causarte problemas legales, sobre todo si te encuentras en países con gobiernos autoritarios. Pese a que en muchos casos los gobiernos de estos países son laxos a la hora de aplicar sanciones contra los turistas por el uso de las VPNs, siempre es mejor curarse en salud y evitarlas mientras estés en estos territorios. Ya volverás a disfrutar de ellas cuando vuelvas a casa.