En muchas ocasiones, se piensa que los principales problemas que puede tener una bicicleta es que la roben o sufrir un accidente. Si bien, estas situaciones no son precisamente de buen gusto, lo cierto es que no son los únicos daños que se pueden ocasionar, ya que las bicis eléctricas también pueden acarrear problemas técnicos en sus diferentes piezas.
Evidentemente, cuando se habla de bicicleta eléctrica, también conocida como E-Bike, se está haciendo referencia a un medio de transporte que suele tener un peso de unos 20 kilos, alcanzando velocidades de hasta 25 kilómetros por hora. Hay que decir que, para activar la asistencia eléctrica, el usuario debe pedalear, sabiendo que la fuerza del motor se transmite a las bielas y no a las ruedas como muchos piensan.
Precisamente por el mecanismo, es habitual que, en ocasiones, se den problemas técnicos que se deben solucionar cuanto antes. Eso sí, siempre es recomendable acudir a profesionales del sector para contar con las mejores garantías, de ahí que sea importante contar con un taller de reparación de bicicletas eléctricas para arreglar todos los desperfectos que se puedan ir dando según su uso.
¿Qué daños son los más frecuentes?
Según algunos estudios, lo normal es que, entre los primeros cinco años de vida de una bicicleta eléctrica, esta presente problemas principalmente técnicos, siendo los motores y las baterías, dos de las piezas más afectadas. Aunque estos problemas pueden darse por numerosos motivos, la explicación más común es que son situaciones que se presentan por manejar la bici de manera inadecuada, no darle un buen mantenimiento o incluso que el propio usuario se decante por reparar él mismo, algo que ya se ha dicho que puede ser contraproducente.
Por supuesto, esto no quita que haya otras situaciones que provoquen daños en las bicis, tales como los accidentes o los robos, si bien, si se tiene la bici cuidada y se es responsable con ella, lo más normal es que los fallos vengan a partir de piezas clave.
Baterías
Como ya se ha mencionado, las baterías son de las piezas que más sufren cuando se utiliza una bicicleta eléctrica, precisamente por este motivo, es frecuente que falle su funcionamiento porque la batería se haya estropeado. De hecho, según los expertos, es habitual que fallen a partir de los 2 años.
Eso sí, dependiendo de la batería utilizada en la bicicleta, así presenta más o menos problemas. Tal y como se indica en algunos estudios que se han llevado a cabo sobre esta temática, las baterías Yamaha son de las mejores, ya que apenas salen defectuosas. También se suele comentar que las Bosch son buenas, no así tanto las Shimano. En cualquier caso, se sabe que los problemas en las baterías suelen producirse sobre todo por almacenarlas de manera incorrecta o no cargarlas adecuadamente.
Motores
Otra de las piezas que más sufre y que, al igual que las baterías, los problemas también suelen estar muy relacionados con la marca, aunque aquí, las firmas son algo más similares. Como apuntan los expertos, para las bicicletas eléctricas los mejores motores son los de Giant y Bosch, estando en el otro lado, de nuevo, los motores de la firma Shimano.
Generalmente, los problemas en los motores vienen por golpes, revolucionar la bici, darle un uso excesivo o aumentar demasiado la velocidad.
Pantallas
Además de las baterías y los motores, se ha detectado que las pantallas también son otras piezas que suelen dañarse bastante y, por tanto, habrá que reparar cada cierto tiempo. No dar la información correcta, parpadeos continuos o apagarse, son algunas de las cosas que suelen ocurrir.
Entre las marcas de pantallas con menor porcentaje de fallos destaca por encima de las demás Bosch, mientras que, con el mayor porcentaje, de nuevo, hay que mencionar a Shimano.






