En el área de ingeniería en lo que respecta a construcción y armado, se emplea mucho el uso de varillas como refuerzo para armar ciertas estructuras, brindarles firmeza y elasticidad, así como para el cumplimiento de las normas de construcción.
Estas varillas tienen diversas aplicaciones y existen varios tipos y subtipos que, dependiendo del material y la fabricación, servirán para un propósito u otro. Las más conocidas hasta ahora son las varillas de acero, empleadas en construcciones de viviendas, puentes, viaductos, entre otros.
De este tipo existen varios subtipos, cada uno con su uso particular. También puedes encontrar varillas de otros materiales, que bien no se emplean de igual forma en la construcción, pero sí tienen relación en algunas áreas de la misma.
Varillas de acero
Las varillas de acero son las más empleadas en las construcciones, estas poseen diversas ventajas como un precio bajo, son flexibles por lo que se les puede dar formas según la necesidad. Son muy resistentes, algo importante ante algunos eventos naturales como sismos.
Básicamente se pueden encontrar dos tipos de varillas de acero: el alambrón y la varilla corrugada. La segunda es la más empleada gracias a su gran adherencia con el cemento. Estas varillas, a su vez, se pueden clasificar según el grado de dureza del acero.
Podemos encontrar varillas de acero de grado 40 que es la más económica y comercial. Se puede utilizar en diversos trabajos de construcción, en especial en casas de hasta 3 pisos cuya carga no es tan alta.
Las varillas de grado 50, 80 y 600 van aumentando su resistencia y es la varilla grado 600 la más resistente de esa clasificación.
Varillas de cobre
Las varillas de cobre que se encuentran en el mercado tienen un uso distinto que las de acero. En este caso son comúnmente empleadas para la puesta a tierra, pozos a tierra o protección contra rayos. Su gran conductividad y resistencia a la corrosión las hacen perfectas para la tarea.
En el mercado puedes encontrar varillas de 100% cobre o con aleación de cobre, por lo que debes estar atento a las especificaciones de tu proyecto.
Por lo general estas vienen en una longitud de 2 metros y un diámetro dependiendo de la carga a proteger. Los pozos a tierra tienen especificaciones precisas según el tipo de protección, ya sea para rayos, protección de equipos electrónicos, entre otras.
Es necesario consultar con un especialista y que sea este quien realice el diseño o diagrama junto con los materiales necesarios para poder dar con las especificaciones establecidas en la ley.
Varillas de aluminio
Las varillas de aluminio no suelen verse en la construcción y ofrecen poca resistencia. Sin embargo, debido a su peso tan bajo, tienen otras aplicaciones como esqueleto o refuerzo en carpas y otros tipos de estructuras.
Otra de las ventajas del aluminio es su conductividad térmica, lo que permite su uso en algunos implementos de cocina. Al ser un material muy resistente a la corrosión, también se suele usar en zonas donde existe mucha humedad o cerca del mar.
Existen muchos productos que se fabrican con aluminio, esto para disminuir el peso del producto final, aumentar su durabilidad con el tiempo y en algunas aplicaciones eléctricas como en celdas fotovoltaicas.
Varillas de fibra de vidrio
Estas varillas son un excelente reemplazo de las varillas de acero, gracias a su bajo peso, resistencia, flexibilidad y sobre todo por su larga vida útil. Además de esto, son aislantes del calor y la electricidad, convirtiéndose en una opción a considerar en las construcciones modernas.
Su resistencia ante la corrosión la hacen perfecta para construcciones en áreas costeras, muelles, barcos, carreteras, puentes, entre otras. Aunque su coste es elevado en comparación con las varillas de acero, terminan siendo más rentables a largo plazo cuando la corrosión comienza a dañar a estas últimas.
Su resistencia es incluso superior a las varillas de acero. La resistencia a la tracción de las varillas de vidrio reforzada puede llegar a ser hasta 3 veces más que las de acero.






