Ghana ha puesto en marcha un nuevo programa que garantiza una producción de cacao sostenible, pero llego la hora que esto sea comprobado y evidenciado para dejar claro si en realidad funciona y poner en marcha otros proyectos sostenibles en el país.
Una vez comprobadas, las disminuciones de emisiones de carbono pueden llegar a transformarse en créditos de carbono que Ghana puede usar libremente para cumplir con sus impuestos determinados a nivel nacional con relación al Acuerdo de París.
Medir exitosamente la cantidad de producción de cacao es un proceso muy fácil; calcular la disminución de las emisiones de carbono mediante una agricultura sostenible es un procedimiento mucho más complicado.
Para ellos se cuenta con un personal capacitado y expertos en metodologías confiables, gracias a esto Ghana ha usado una mezcla de muestreo terrestre y tecnología de teledetección con el fin de monitorear la eficiencia del carbono en los bosques. Esto se basa en la recopilación de imágenes a través de satelitales de última generación y la implementación de herramientas especiales como Collect Earth, y la opinión de analistas altamente que sean preparados y calificados para identificar cualquier mínimo cambio dentro del terreno forestal.
Asimismo, 168 parcelas de la serie nacional forestal tomadas en cuenta en la zona del programa llevan a cabo un seguimiento y ejecutan estimaciones frente a los factores de emisión.
Mejoran la precisión y la eficacia
Se estima que las tecnologías digitales mejoran la precisión y la eficacia, pero igualmente se acude directamente a las comunidades locales para que ayuden en la medición, nota y comprobación de las reducciones y si ha habido la absorción de las emisiones. Este conocimiento o información local nos ayuda a especificar la dinámica durante el uso de la tierra y a crear mapas exactos de la amplificación de los bosques de Ghana y sus posibles cambios presentados tras el uso de la tierra asociada.
Ghana igualmente va de la mano con PROGREEN con el fin de integrar unas 210 000 hectáreas de bosques de cacao en territorios donde los recursos comunitarios han sido desbastadores tras la quema, esto ha sido un punto de vista que empodera a las entidades locales de manera que induzca a los cambios y dispongan de un futuro donde la naturaleza sea mucho más resiliente.
Este soporte beneficia a los agricultores, donde 2855 hasta la fecha han considerado el uso de prácticas agrícolas más sostenibles y desarrollando una gestión sostenible del panorama del Banco Mundial que enlaza las inversiones fundamentadas en la naturaleza, comenzando con la tierra al mar.






