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Unidades de verificación: ¿qué son y cómo funcionan?

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Cualquier producto que esté disponible para su venta y distribución en el país debe ser aprobado por las Normas Oficiales Mexicanas o también conocidas por sus siglas NOM. Estas normativas rigen la calidad de los materiales para garantizar la seguridad del consumidor final. 

Cada uno de los fabricantes nacionales y aquellos empresarios dedicados a importar productos, deben evaluar sus mercancías bajo los estatutos de las Normas Oficiales Mexicanas de información comercial. De esta forma, se establece un control de los artículos que se ofrecen en el mercado. 

Los empresarios y las compañías fabricantes deben revisar la calidad de sus productos a través de un organismo denominado unidad de verificación o también conocida por sus iniciales UV. Se trata de una persona física o moral que realiza ciertas acciones para comprobar si las características del artículo cumplen con las NOM. 

¿Cuáles son las normas NOM?

Las Normas Oficiales Mexicanas son una serie de regulaciones técnicas de obligado cumplimiento, expedidas por las dependencias federales competentes. Su propósito es establecer las características que todo proceso o servicio debe cumplir para garantizar la seguridad física y emocional de las personas, e incluso, para preservar el bienestar de los animales y el medio ambiente. 

Si la empresa cumple con las regulaciones tipificadas en NOM, se le entregará un certificado a la compañía o se le aportarán una serie de etiquetas a sus productos. Estas validaciones son expedidas por entidades autorizadas por el Gobierno de México, denominadas Unidades de Verificación. 

¿Qué es una unidad de verificación? 

Una unidad de verificación realiza ciertos patrones o actividades para evaluar la conformidad del producto. Estas acciones se llevan a cabo mediante la constatación ocular, comprobación por muestreo, pruebas de laboratorio, medición o exámenes de documentos en un tiempo estipulado por la ley, según el tipo de mercancía que se esté testeando.

De esta forma, las unidades de verificación brindan confianza al cliente de que los productos evaluados poseen estándares de calidad aprobados por el Gobierno.  A su vez, esto representa un estado de confidencialidad, tecnicismo e imparcialidad para el empresario, fabricador o importador que confía sus productos en la unidad de verificación. 

Cabe destacar que toda unidad de verificación debe estar acreditada, como Intelideck. Esta empresa con más de 80 años de experiencia, está especializada en soluciones de almacenaje, depósito fiscal, unidad de inspección, procesos ligeros de adecuación de mercancías, logística y distribución, de forma que todos sus trabajos están dentro del marco de las leyes o regulaciones NOM. 

¿Cómo funciona una unidad de verificación? 

Una unidad de verificación no es una autoridad, esta solo se encarga de emitir un comprobante de validez y calidad del producto. Para ello, la unidad evalúa la mercancía en el domicilio de la empresa importadora y allí se realiza el proceso de certificación.

Ventajas de contar con Intelideck 

Una de las ventajas de contar con una unidad de verificación como Intelideck, es que agiliza el proceso de evaluación, ya que forma parte de un depósito fiscal que le permite inspeccionar los productos de forma inmediata, apenas lleguen a los almacenes. 

Además, cuenta con servicio al cliente rápido y en constante comunicación con el consumidor, gracias a que poseen los recursos humanos y materiales necesarios para atender los requerimientos de las empresas. 

Unido a ello, esta unidad de verificación tiene expertos acreditados en materia NOM, lo que aporta una amplia y confiable experiencia al proceso de evaluación. La unidad cuenta con un historial de ‘Cero No Conformidades’ en auditorías, por lo que su récord es perfecto para cualquier empresa que desee testear sus productos. 

Contar con una unidad de verificación es uno de los pasos más importantes antes de lanzar a la venta un producto. Toda empresa necesita este tipo de certificación para garantizar al público y a las entidades reguladoras, que cumplen con las Normas Oficiales Mexicanas y, por ende, no perjudican al bienestar de las personas, los animales o al medio ambiente.