Para que el reparto en la estancia de los hijos en la casa de cada uno de los padres sea equitativo, la mejor opción será recurrir a los expertos en custodia compartida, de esta forma se podrá llegar a un acuerdo razonable entre ambas partes, para que los hijos no sufran en el momento de la separación de los padres.
Beneficios de la custodia compartida para los hijos
Cuando surge un divorcio siempre es importante contratar los servicios de un abogado custodia compartida que conozca cada tipo de caso y la experiencia que está viviendo la pareja y la familia, para lograr una solución de acuerdo con cada tipo de problema.
Los profesionales de distintos sectores de la salud mental afirman que una correcta custodia compartida puede influir positivamente en el desarrollo psicológico y físico de un niño, ya que los hijos suelen ser los principales damnificados frente al problema de la separación de los padres.
Los conflictos de tipo emocional y las deficiencias en el desarrollo, que puede sufrir un niño frente a una custodia de tipo monoparental suelen ser severos, según los profesionales de la psicología.
Esta situación se puede agravar aún más en el caso de que exista un conflicto directo entre los padres del niño. En este caso los daños en la mente del niño podrían ser para toda la vida. Por eso es conveniente contratar a los mejores abogados para acordar un régimen de custodia compartida.
Se conoce que los hijos que gozan de este tipo de igualdad de derechos entre los padres, muestran una mejor actitud frente a la vida, con mayor autoestima y mayor equilibrio emocional.
Cabe destacar que existen casos en los que, por diferentes situaciones, no es conveniente que el niño tenga una custodia compartida, algo que dependerá de cada caso.
¿Qué se necesita para obtener una custodia compartida?
Cuando ambos padres comienzan un régimen de divorcio y acuerdan una custodia compartida, se deben tener en cuenta ciertos aspectos y cumplir con una serie de requisitos. Todas las normativas referentes al análisis particular de cada caso tienen que ver con la protección del menor, siendo los siguientes, los requisitos a tener en cuenta.
Los dos progenitores deben estar implicados en todos los aspectos relacionados con la vida del niño o de los niños, desde el momento en el que nacieron. Deben tener actitudes afines y demostrar que continuarán impulsando el desarrollo de los hijos.
Los niños deben contar con todas las comodidades de una vivienda adecuada para su desarrollo, por parte de cada uno de los padres, así como también deben contar con la ayuda de sus respectivas familias, y es que los padres deben contar con los recursos y con el tiempo necesario para los niños.
Derivado de los puntos anteriores, un requisito importante para la custodia compartida es que el niño tenga vínculos, tanto con uno de los progenitores como con el otro, así como también que ambos padres cuenten con las posibilidades económicas necesarias para ejercer de forma correcta esta custodia.
Los estilos de socialización y educativos que cada uno de los padres tenga para sus hijos deberían ser complementarios, como medida para fomentar un desarrollo de calidad para los niños. Es importante que los estilos educativos de cada uno de los padres no sea un impedimento para que los hijos tengan una formación adecuada.
Podrán considerar como propias las casas de ambos progenitores, y no debe haber cambios de amigos, de colegio ni de barrio, para que los niños sientan que cada uno de estos hogares es un refugio y un lugar donde sentir la mayor confianza Ambas casas deberán contar con una proximidad geográfica entre sí, y también con el colegio donde el niño reciba su educación.
Existen casos particulares que se pueden tratar de diferentes formas, como por ejemplo, la falta de voluntad de uno de los padres al hecho de acceder a que el otro comparta la custodia. Estos casos son tratados especialmente, y generalmente, culminan con el no acuerdo de una custodia compartida.
¿Por qué es conveniente el plan de parentalidad?
Los profesionales conocen todos los aspectos técnicos y jurídicos que tienen que ver con el momento del divorcio de una pareja, pero también hay que tener en cuenta el efecto que este tipo de acciones tienen en los hijos.
Un correcto plan de parentalidad será la mejor solución para conocer las responsabilidades que cada uno de los progenitores tiene con respecto al cuidado y la educación de los niños.
Son muchos los aspectos que se deben tener en cuenta para el correcto desarrollo de un hijo, y los abogados especialistas en regímenes de custodia compartida pensarán en cuestiones relacionadas con actividades religiosas y extraescolares, así como en cuestiones de salud, para que estas responsabilidades se distribuyan equitativamente entre ambos progenitores.
Disfrutar de la presencia de los hijos en las distintas etapas y situaciones de la vida, para ofrecer todos los cuidados necesarios y sin caer en el abandono de los menores, es uno de los beneficios más importantes a la hora de poder llevar a cabo una custodia compartida.
Esto significará velar por el bienestar y por los intereses de los hijos, que suelen ser los que mayores inconvenientes psicológicos y emocionales suelen tener frente a una ruptura en la relación por parte de sus padres.
Se conoce que cada vez es mayor el porcentaje de parejas que frente a la situación del divorcio, deciden elaborar un plan de custodia compartida, para lograr un equitativo reparto de tiempos y estancias de sus hijos con cada uno de ellos.
Los abogados de custodias compartidas cuentan con todas las herramientas para llevar a cabo un correcto trabajo, de forma que los progenitores puedan contar con los mismos derechos y obligaciones, y donde los niños puedan vivir una vida plena.






