La contaminación del aire es una mezcla tóxica de productos químicos, materiales biológicos y partículas que reaccionan entre sí y pueden conseguir concentraciones nocivas tanto en el interior como en el exterior. La contaminación del aire es un importante inconveniente de salud pública que favorece a las enfermedades crónicas, al incremento de las hospitalizaciones y a la mortalidad precoz. De hecho, la Organización Mundial de la Salud considera que la contaminación del aire exterior produce 3,7 millones de muertes precoces en todo el mundo cada año.
¿Cuáles son los síntomas de una fuerte exposición a la contaminación del aire?
Los síntomas a corto plazo a la contaminación del aire son: picazón en la nariz, garganta y ojos, sibilancias, tos, problema para respirar, dolor en el pecho, dolencias de cabeza, náuseas e infecciones de las vías respiratorias superiores, como neumonía y bronquitis. Igualmente exacerba el asma y la distensión.
Los efectos a largo plazo incluyen cáncer de pulmón, malestar cardiovascular, enfermedad respiratoria crónica, enfermedad cerebrovascular y alergias. La contaminación del aire igualmente está asociada con ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
Algunos de los culpables que producen la contaminación del aire son:
Monóxido de carbono (CO)
Impide que el oxígeno alcance a los órganos y tejidos. La exposición a altos niveles igualmente afecta la visión y el estado de alerta mental.
Ozono (O3)
No es la capa de la atmósfera superior de la Tierra, sino la capa «mala» ubicada cerca del nivel del suelo que se genera como resultado de los químicos tóxicos que se reanudan con la luz solar. Este ejemplo de ozono irrita el sistema respiratorio y suele inflamar y dañar los pulmones. La exposición a largo plazo da como efecto una disminución de la función pulmonar normal debido al tejido cicatricial y un incremento de las infecciones respiratorias.
Dióxido de azufre (SO2)
Comprime las vías respiratorias y, a largo plazo, consigue disminuir los elementos de defensa de los pulmones.
Óxido de nitrógeno (NO2)
Causa inflamación del sistema respiratorio, reduce la inmunidad a las infecciones respiratorias y agrava el asma y la bronquitis.
Estos contaminantes y otros consiguen formar pequeñas partículas líquidas o solidas llamadas materia particulada (PM). PM genera un daño indicador, principalmente a las personas que padecen enfermedades del corazón y pulmonares crónicas. Según el tamaño de las partículas aspiradas, se depositan en el sistemas pulmones y cardiovascular y migran a otros órganos, como el cerebro.
A menudo oímos que las grandes ciudades poseen los peores registros de contaminación del aire como efecto de las emisiones de los coches. Los patrones climáticos, el panorama geográfico y si las industrias contaminantes, como la fundición, la refinería, la minería y la fabricación pesada, son agentes que contribuyen a la contaminación del aire, absolutamente de si se encuentra en una zona urbana o rural.
No importa cuál sea donde este, no podrás escapar por completo de la fuerte contaminación del aire.






