Redes sociales y comunicación
¿Redes sociales? ¿Pero esto no iba de Social Media? ¿O es que acaso son lo mismo? Todas estas preguntas me las hacía a mí mismo hasta no hace mucho tiempo, con lo que quizás convendría esclarecer, antes de meternos en faena, qué diferencia hay entre Social Media y Redes Sociales.
El Social Media es, ni más ni menos, el conjunto de todos esos medios a través de los cuales nos expresamos, interactuamos, compartimos, creamos y participamos (adivina de dónde viene la palabra “Social” del concepto) en el mundo 2.0 . No hay que confundir Medios Sociales con Redes Sociales; mientras que los primeros son el soporte para la comunicación, las Redes Sociales son un espacio donde personas con gustos afines o algún tipo de vínculo puedan crear una comunidad.
Como sabrás por tu experiencia, toda red social tiene su propia forma de comunicación, habitualmente bien diferenciada entre redes. No es lo mismo una conversación en Facebook ,donde nuestros contactos son principalmente familia y amigos con los que ya hay cierta limitación a la hora de comunicarse, que en Twitter, plataforma en la que tú y tus seguidores habitualmente no os conocéis, lo cual te da mayor libertad para expresarte pese a la limitación de caracteres).
¿Es aplicable ese tipo de comunicación al “mundo real”, a la interacción con personas en persona? Quizás hace unos años era impensable pero hoy en día más que posible es un hecho. Está tan integrado ese tipo de lenguaje que es aceptado socialmente, llevando incluso conversaciones nacidas en el 2.0 a cualquier conversación informal.
Tras esta “breve” introducción vamos a ver lo que te ha traído hasta aquí.
Comunicación 1.0 Vs Comunicación 2.0
Uno de los campos donde más han cambiado las cosas es en el de la comunicación. Más allá de la comunicación interpersonal voy a centrarme en cómo el Social Media ha influido en la comunicación a nivel de medios y de marketing, pues son los campos que nos interesan.
– Comunicación 1.0: Antes de la llegada de internet a millones de hogares en todo el mundo y la aparición de los medios de comunicación digitales, la forma de emitir información era bastante más limitada que lo que hoy conocemos; de hecho sólo era posible a través de los medios de comunicación tradicionales (televisión, prensa, radio). La información publicada solía estar habitual y fácilmente desactualizada, ya que toda novedad relativa a dicha información no sería compartida hasta horas después con suerte y a través de una nueva edición del formato, siendo lo más habitual al día siguiente de su publicación. Otro rasgo característico de la comunicación 1.0 (y, a mi juicio, la principal causa de una demanda de cambio en el sistema por parte de los consumidores) era su unidireccionalidad, o lo que es lo mismo, el recorrido de la información era de emisor a receptor sin que éste tuviera opción a rebatir, corregir o complementar, convirtiendo así al receptor en un mero espectador pasivo. Era ( y aún es en ciertos medios) notorio el sesgo de la información según quién fuera el emisor, lo cual siempre ha sido aceptado y criticado a partes desiguales . Si bien, como decía, todo ello ha sido aceptado por muchas personas, no quita que un amplio sector de la población demandara un cambio en el tipo de comunicación; se requería la existencia de un medio que diera voz a los consumidores de información donde se pudiera debatir, rebatir, aportar y corregir aquella información que lo necesitara. La comunicación 1.0 estaba destinada a mutar en algo que diera respuesta a lo que sus consumidores demandaban, y así fue gracias a la aparición de nuevas herramientas web.
– Comunicación 2.0: Tras la implantación y mejora de las herramientas para crear webs y atendiendo a las demandas de muchos usuarios nació la llamada “Web 2.0”, la cual abandonaba para siempre el formato estático y con nula capacidad de permitir cualquier tipo de interacción a los visitantes de dichas webs tan característico. En esta nueva era de la comunicación es cuando se construyó el concepto de Social Media gracias a la nueva capacidad de dar voz a los usuarios y de facilitar información en tiempo real, aparte de permitir que todos estemos conectados a todos con todas las comodidades (y ciertos quebraderos de cabeza, para qué negarlo) que eso implica. Los medios de comunicación tradicionales tuvieron que cambiar el diseño de sus webs para adaptarse a los nuevos tiempos, creando sus propias plataformas en paralelo a sus publicaciones en formato físico. En estas nuevas plataformas existe la posibilidad de actualizar la información en tiempo real, corregir datos y editar contenido, solucionando así el gran inconveniente de las publicaciones en papel; aparte, la posibilidad de que los lectores pudieran participar en la sección de “comentarios” (así como en foros propios) de cada publicación dotó de vida a un formato hasta entonces estático, permitiendo que el público objetivo aumentara.
Redes sociales y Marketing: Social Media Marketing
El Social Media Marketing, o el proceso de generar tráfico web a través de redes sociales, se ha convertido en una herramienta fundamental para toda empresa que quiera conseguir sus objetivos en los tiempos que corren. Si bien hasta hace unos años la imagen de cualquier empresa estaba causada exclusivamente por la publicidad que esta generaba para su propia promoción, hoy en día hay un factor clave que determina cómo te verán tus consumidores y clientes potenciales: las redes sociales.
Como todos sabemos, las redes sociales tienen una enorme capacidad de influencia y creación de opinión, con lo que el marketing digital se ha visto obligado a adaptarse a ellas y jugar con sus reglas; ya no es suficiente con lanzar una campaña de publicad en los medios de mayor tirada nacional, sino que es indispensable estar presente en las redes sociales y además aportar algo a tus seguidores y consumidores.
Aquí es donde entra en juego el llamado Marketing de Contenidos, algo que conviene tener bien estudiado si queremos que nuestros planes lleguen a buen puerto.
Para poder dirigir una campaña de forma correcta a nuestra audiencia lo primero que necesitamos es realizar un análisis del perfil de nuestros consumidores para así poder adecuar el mensaje tanto en tono como en forma. No todos querrán comprar nuestros productos o servicios, pero si lanzamos el mensaje de forma correcta podremos lograr que éste llegue a más clientes potenciales aparte de a los que ya son consumidores habituales.
Lo que más nos debe preocupar (no hasta el punto de quitarnos el sueño pero casi) es el hecho de que seamos capaces de generar conversación alrededor del contenido que generemos, y para ello necesitaremos una estrategia de contenidos gracias a la cual podamos detectar qué plataformas son las más adecuadas para nuestro contenido. ¿Queremos publicar entradas en un blog o quizás unos posts en Facebook? ¿Tuits de 260 caracteres son válidos? ¿Quizás algo en formato vídeo a través de Vimeo o YouTube? ¿Y un eBook?
Realmente (casi) todas las opciones son válidas siempre y cuando generemos contenido de valor con el que podamos fidelizar a nuestro público objetivo (o segmentación de mercado si nos ponemos impersonales y fríos). Gracias a dicho tipo de contenido lograremos diferenciarnos de la competencia al tener un estilo propio y fácilmente reconocible, ganándose la confianza de nuestro público y mejorando nuestra credibilidad como marca.
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¡Nos leemos pronto!






