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La invasión de Ucrania podría encarecer los vehículos eléctricos

Para todos aquellos ahorradores que hacen trading en la mega tendencia de los vehículos eléctricos las noticias procedentes del Este de Europa son especialmente relevantes. 

Y no porque la subida de los precios del petróleo por encima de los 100 dólares el barril los haga más atractivos. Más bien porque el conflicto y las sanciones a Rusia han restringido la cadena de oferta y hay escasez de algunas materias primas. 

Esa es la principal conclusión de un estudio de S&P Global Mobility recientemente publicado en la revista especializada Automotive News. La agencia de calificación financiera entiende que hay un claro vínculo entre la invasión y la tendencia al alza de los precios en algunos de los elementos que resultan vitales para la construcción de un Vehículo Eléctrico (VE). 

El estudio se centra específicamente en los materiales imprescindibles para la fabricación de las baterías de un Vehículo Eléctrico. Entre ellos se encuentra el níquel, metal del que Rusia es el tercer exportador mundial y donde se encuentra la sede de la mayor productora del mundo. Por lo tanto, Rusia tiene el control del precio de este metal. 

Según muestran los gráficos del níquel, metal industrial en el que también se puede hacer trading con futuros, el precio por tonelada superó los 100.000 dólares el 8 de marzo, lo que suponía tres veces el precio del día anterior. 

En estos momentos ha bajado a niveles de 38.000 dólares por tonelada al contado, pero las previsiones anteriores a la invasión de Ucrania publicadas en Capital.com eran de 32.500 para finales de 2022 y de 38.835 para finales de diciembre de 2025. El gráfico de los futuros sobre el níquel también recoge fuertes subidas. 

Pero la clave es el precio que se paga al contado por el níquel y que es el de la industria automotriz. Si ya se encuentra hoy en torno a los precios previstos para 2025, las previsiones se han quedado totalmente obsoletas.

Un sobrecoste de hasta 8.000 dólares por VE

Así, S&P Global Mobility predice que, para finales de este mismo año, el precio de las materias primas que utilizan en un vehículo eléctrico podría suponer un sobrecoste de unos 8.000 dólares. Este sobrecoste podría no llegar en su totalidad al precio final manufacturado, pero se dejará notar en la factura de compra.

Por ejemplo, el mes de marzo Tesla ha subido en 1.000 dólares el precio de algunas versiones del Model 3 y del Model Y solo por el repunte del precio del níquel que utiliza en sus baterías. Otras versiones de estos mismos modelos no se han visto afectadas por utilizar baterías más modernas que se fabrican con fosfato de litio (LFP) y que son menos dependientes del níquel y del cobalto.

Cuidado con la posible nacionalización de activos

Otro problema que han de afrontar los fabricantes y que podría no elevar los precios, pero sí parar la producción, es la posibilidad de que los activos en Rusia pudieran ser nacionalizados. Esto afectaría a fabricantes europeos como Volkswagen, Mercedes-Benz, Renault-Nissan y Stellantis. 

Los fabricantes se han visto obligados ya a parar la producción de algunos modelos y esta situación podría ser más habitual si el conflicto en Ucrania no acaba pronto. Firmas como Audi o Volkswagen ya han anunciado que van a parar la producción de algunos PHEV (modelos híbridos enchufables). 

Además, incluso cuando termine el conflicto la industria todavía tendrá que afrontar las nuevas relaciones comerciales que pueda haber con Rusia porque muchas empresas han decidido abandonar el país por la guerra y pueden perder mucho dinero. Por ejemplo, la alemana Mercedes-Benz ha reconocido que cuenta con unos 2.200 millones de dólares en activos en suelo ruso.

Por lo tanto, mucho cuidado con el trading en el sector automotriz y en el trading de materias primas.