¬ŅQu√© es la cuarta revoluci√≥n industrial?

En 2016, el Foro Econ√≥mico Mundial de Davos eligi√≥ ¬ęDominar la cuarta revoluci√≥n industrial¬Ľ como tema. Fue uno de los primeros usos p√ļblicos de un t√©rmino que r√°pidamente entr√≥ en la corriente principal.

Como descripci√≥n general de una ola de nuevas tecnolog√≠as disruptivas, algunas ya en circulaci√≥n y otras en proceso, re√ļne una colecci√≥n diversa de productos y servicios con el potencial de cambiar no solo la industria sino la sociedad en general. Incluyen redes 5G, Wi-Fi 6, Internet de las cosas (IoT), veh√≠culos aut√≥nomos, inteligencia artificial y aprendizaje autom√°tico, energ√≠a renovable, impresi√≥n 3D, finanzas blockchain, rob√≥tica, nanotecnolog√≠a, computaci√≥n cu√°ntica y biotecnolog√≠a.

El fondo

La revolución industrial, la primera, tuvo lugar en el siglo XIX, cuando la mecanización en las fábricas, impulsada por vapor, reemplazó a la artesanía y la industria artesanal.

La segunda revolución, durante la cual la electricidad y el gas tomaron el lugar del vapor, pasó a finales del siglo XIX y principios del XX, y luego la tercera llegó con el rápido desarrollo de la tecnología de la información de 1960 en adelante, incluido el surgimiento de la computadora personal y la invención del microchip.

Ahora una nueva fuerza disruptiva est√° sobre nosotros, impulsada por Internet y la llegada de la inteligencia artificial.

Una nueva revolucion

¬ŅEs realmente otra revoluci√≥n industrial? La respuesta parece depender de a qui√©n le preguntes.

El fundador del Foro Económico Mundial (WEF), Klaus Schwab, uno de los pioneros del concepto, insiste en que el poder transformador de las tecnologías emergentes justificará la etiqueta. Por el contrario, el economista estadounidense Jeremy Rifkin sugiere que muchas de las innovaciones que se dice que pertenecen a la cuarta revolución industrial deberían agruparse con el auge de la informática desde la década de 1960 como parte de la tercera revolución industrial.

Algunas de las tecnologías ciertamente no son nuevas (la IA, por ejemplo, ha existido durante décadas), pero juntas están cambiando la forma en que trabajamos, compramos, nos comunicamos y nos divertimos más rápido que antes.

Siempre habr√° un debate sobre c√≥mo llamar grandes momentos de cambio y d√≥nde trazar la l√≠nea entre un movimiento y otro. La claridad vendr√° en retrospectiva, pero por ahora la Cuarta Revoluci√≥n Industrial (o 4IR, como a veces se la llama) es un atajo √ļtil para describir los desarrollos poderosos pero dispares que est√°n moldeando silenciosamente nuestras vidas.

Velocidad vertiginosa del cambio

La inteligencia artificial, la automatización e Internet están cambiando tantos campos del comportamiento humano que puede ser difícil mantenerse al día. Para dar solo algunos ejemplos:

‚ÄĘ En el aula, los ni√Īos aprenden del software en l√≠nea. Los maestros humanos intervienen para ayudarlos con las partes que luchan una vez que la aplicaci√≥n los identifica.
‚ÄĘ En los almacenes, los robots pueden localizar, recoger y transportar art√≠culos sin intervenci√≥n humana.
‚ÄĘ En lugar de contratar a un periodista para que escriba una historia sobre los cambios en los precios de las acciones, los sitios web financieros utilizan algoritmos que muestran gr√°ficos precisos de forma autom√°tica y sin errores.
‚ÄĘ La polic√≠a y las empresas privadas del Reino Unido utilizan la inteligencia artificial para buscar los rostros de los delincuentes entre las multitudes. En septiembre, un tribunal dictamin√≥ que esto no constitu√≠a una violaci√≥n de los derechos humanos.
‚ÄĘ Los bufetes de abogados ahora ponen a los nuevos clientes frente a un software que les hace una serie de preguntas y redacta documentos de manera adecuada. En algunas circunstancias, los m√©dicos pueden ser reemplazados por un algoritmo de diagn√≥stico y una enfermera.

Algunas tecnologías 4IR son productos tangibles: por ejemplo, las gafas de realidad aumentada HoloLens de Microsoft. Estos anteojos agregan gráficos por computadora a la vista del mundo real del usuario y podrían usarse para ayudar a los ingenieros a visualizar sus planes o ayudar a los cirujanos a trabajar más rápido y con mayor precisión.

Otros son menos visibles, como los sistemas de procesamiento de ¬ęmacrodatos¬Ľ. Con el crecimiento de la tecnolog√≠a digital ha surgido una proliferaci√≥n de informaci√≥n, parte de la cual est√° a una escala tan grande que el software convencional tiene dificultades para analizarla.

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Seguimiento de viajeros a través de Londres

Transport for London (TfL), que opera el metro de Londres, identificó una de esas oportunidades de recopilación de datos. En julio, TfL anunció que estaba comenzando a recopilar datos de pasajeros desde sus teléfonos inteligentes en el metro, utilizando los concentradores Wi-Fi ahora instalados en el 97% de las estaciones. Inicialmente pensadas para permitir a los usuarios de teléfonos inteligentes enviar o recibir datos mientras están en la plataforma, estas balizas ahora también se usan para monitorear a los usuarios individuales mientras se mueven por la red.

Desde la introducci√≥n de la tarjeta Oyster, TfL ha sabido por d√≥nde entran y salen los viajeros de la red, pero el nuevo enfoque proporciona una imagen mucho m√°s rica. Los datos de Wi-Fi permiten a los planificadores rastrear viajes precisos, mostrando d√≥nde las personas han cambiado de tren, cu√°nto tiempo tom√≥ cada parte del viaje e incluso la ruta que tomaron los pasajeros en el vest√≠bulo de la estaci√≥n. No se trata solo de big data, es enorme. Cuando TfL prob√≥ el sistema durante cuatro semanas en 2016, recopil√≥ 509 millones de datos de 5,6 millones de dispositivos port√°tiles en 42 millones de viajes, seg√ļn el informe publicado posteriormente.

No hace mucho, ese volumen de datos habr√≠a sido enorme. Ahora se han creado nuevas t√©cnicas para procesar n√ļmeros, y las plataformas de inteligencia artificial avanzadas, en lugar de los analistas humanos, pueden buscar patrones en los datos. El proceso de TfL provoc√≥ algunas sorpresas: viajando en metro desde Liverpool Street a Victoria, la mayor√≠a de los pasajeros cambiaban en Oxford Circus. Pero el 2%, un peque√Īo porcentaje pero una gran cantidad de personas, inexplicablemente utiliz√≥ tres l√≠neas para pasar por Holborn y Green Park.

Esta mayor comprensi√≥n de c√≥mo viajan los pasajeros, incluida la forma en que responden a retrasos o cierres de l√≠neas, deber√≠a ayudar a TfL a ejecutar un servicio m√°s eficiente. Pero podr√≠a haber otra raz√≥n: TfL tiene un ¬ęclaro incentivo comercial¬Ľ para la recopilaci√≥n de datos, dice Wired: publicidad dirigida. Seg√ļn la revista, las solicitudes de libertad de informaci√≥n revelaron que la publicidad ahora podr√≠a venderse seg√ļn un patr√≥n de viaje, de modo que el mismo anuncio aparezca a lo largo de una ruta determinada. ¬ęEl espectro de la publicidad que lo sigue en el trabajo es sombr√≠o¬Ľ, dice, ¬ęy este sistema tiene obvias preocupaciones sobre la privacidad¬Ľ.

El internet de las cosas

Una cualidad que define las tecnolog√≠as 4IR es la conectividad. Un n√ļmero cada vez mayor de dispositivos se conectar√°n a Internet, y la idea de que un frigor√≠fico pida m√°s leche cuando nota que se est√° acabando es ciertamente tentadora.

En 1999, Kevin Ashton de Procter & Gamble acu√Ī√≥ la frase ¬ęInternet de las cosas¬Ľ, aunque ahora prefiere ¬ęInternet para las cosas¬Ľ, para describir esta conectividad aut√≥noma. Dos d√©cadas despu√©s, los analistas predicen que Internet pronto utilizar√° m√°s objetos inanimados que personas. Este nivel de conectividad conlleva varios peligros, desde riesgos de seguridad: ¬Ņqu√© pasar√≠a si un gobierno o un individuo hostil pudiera entrar a un hospital para apagar los ventiladores? – preocupaciones sobre la privacidad.

En junio de este a√Īo, el Electronic Privacy Information Center (Epic) con sede en Washington advirti√≥ sobre un ¬ęriesgo creciente [the] privacidad y seguridad de los dispositivos conectados a Internet ‚ÄĚen una carta al comit√© del Senado de Estados Unidos. ¬ęLa recopilaci√≥n no regulada de datos personales y el crecimiento de Internet de las cosas han llevado a un aumento dram√°tico en el robo de identidad, violaciones de seguridad y nuevas amenazas de ciberseguridad¬Ľ, dijo. Se necesitar√°n nuevas regulaciones para contrarrestar las amenazas y reducir los riesgos, dijo Epic.

Desde el auge del Internet de las cosas hasta la creciente presencia de la inteligencia artificial y la automatización en muchas áreas de la industria, está claro que los avances tecnológicos están teniendo un gran impacto en la vida tal como la conocemos. Y esto es algo que sin duda se puede calificar de revolucionario.