La actividad del detective tiene básicamente que ver con la seguridad privada y de protección personal. Para ser detective hay que haber superado tres años de estudios universitarios y solicitar la habilitación que otorga el Ministerio del Interior. Hay que tener mucho cuidado con el intrusismo profesional y el daño que se puede hacer tanto a la profesión como a un posible fraude al cliente. Sólo si los procedimientos se ajustan al marco legal la información recolectada tendrá validez y servirá de prueba.
Habilitación legal
Si se buscan detectives privados en Madrid o cualquier otro lugar hay que dirigirse a un negocio profesional y huir de la competencia desleal de los aficionados con pocos escrúpulos. Tampoco hay que dejarse guiar por el precio porque aunque no existe una tarifa determinada para estos servicios, conviene no dejarse encandilar y sospechar de las ofertas anormalmente bajas.
Cuáles son los servicios más demandados
Infidelidades y bajas fraudulentas son las investigaciones que más se reclaman. Son los casos más asiduos y los que suelen acarrear las consecuencias más graves en el entorno familiar y laboral.
Pero su trabajo abarca cualquier investigación legal que se pueda imaginar. Las empresas de detectives privados están muy focalizadas en la actualidad en temas laborales. Se encargan muchos informes sobre un trabajador antes de contratarle o ante la sospecha de una baja fingida y por tanto fraudulenta que quizás sea un caso de absentismo laboral. Por ejemplo en las empresas se recurre cada vez más a los servicios de detectives para confirmar si el trabajador realmente está de baja en casa o se encuentra haciendo esfuerzos en la calle o incluso otros trabajos.
Los casos más frecuentes
También se reciben progresivamente muchos encargos relacionados con asuntos familiares. Lo más común suelen ser las investigaciones cuando hay sospecha de infidelidades en casos de divorcios, pero también se dan con mayor frecuencia casos de conflictos por la custodia de los hijos durante un proceso de divorcio para poder acreditar judicialmente una demanda de pensión alimenticia, casos de incumplimiento de régimen de visitas o impagos de pensiones alimenticias, conflictos en testamentos, unos padres que están preocupados por saber dónde va su hijo e incluso se solicitan informes de posibles inquilinos en viviendas de alto nivel para localizar a deudores o morosos. Incluso se investigan con frecuencia en la actualidad casos de competencia desleal.
Aliados en los tribunales
Los detectives siempre han tenido un papel importante en la obtención de información y de pruebas en delitos que sólo se pueden perseguir a instancia de parte en procesos penales.
Otros servicios de nueva cobertura como consecuencia de la expansión de la digitalización tienen que ver con las brechas de seguridad y son evitar el robo de datos, el espionaje, chantaje o apropiación de información sensible. De modo que prácticamente los detectives realizan excelente labores en cualquier ámbito de investigación.
Investigar, que no espiar
La discreción es su manera de proceder. Y eso han de tenerlo en cuenta las personas que terminan no acudiendo a detectives por miedo o vergüenza, sobre todo cuando son asuntos personales. Si se tratase de un mero espionaje sería un delito pero la labor de los detectives se mueve dentro de la ley. Los buenos profesionales tienen muy clara su deontología y cómo dar forma a una investigación. Para empezar, se tiene que justificar el vínculo con la persona a investigar que legitime que se inicien las pesquisas.
Si realmente hay dudas y ese vínculo existe, en el ámbito personal o laboral, compensa acudir a los servicios de los protocolos profesionales de los detectives autorizados.






